En verdad hablamos de lo mismo y se trata del derecho de transportar pasajeros entre dos países extranjeros en una ruta iniciada en o que pasa por el país que emitió el CESA o AOC., que seria el país de residencia de la línea aérea. Las libertades no se refieren al país de matricula de la aeronave, sino a al país de radicación de su explotador.
Como todos los años por estas fechas, el mundo del turismo en nuestro país comienza a hacer predicciones y augurios de cómo será la temporada veraniega. Este año no es una excepción, es más, dados los resultados de las elecciones en varios países vecinos, el optimismo se respira entre nuestros empresarios y autoridades nacionales. Salvo un descalabro de último momento en el Cono Sur, todo lleva a pensar que este verano será muy intenso y provechoso.
Es un hecho conocido y aceptado a lo largo de décadas que para la industria del turismo en Uruguay, la presencia de los argentinos es esencial para definir si una temporada es buena o mala. Esto hace que debamos estar alerta para detectar y analizar los cambios políticos en el vecino país y su realidad económica, siempre tan cambiante.
Mientras continúan las reuniones para intentar una tregua duradera, entre discusiones, amenazas y ataques en la franja de Gaza y los altos del Golán, el mundo se pregunta: ¿Hasta cuando seguirán peleando los palestinos y los israelitas? ¿Cuándo se terminarán las masacres, la destrucción indiscriminada, los atentados y los secuestros? La respuesta es difícil de encontrar. Desde hace décadas se han estado combatiendo y matando unos a otros. Ha habido acercamientos interesantes que lamentablemente no han acabado en una paz duradera, quizá porque existen grupos políticos que no la desean. Hay movimientos que obedecen a lineamientos de lucha permanente, para destruir y exterminar al contrincante.
Hace poco más de 500 años los europeos llegaron a nuestro continente y no lo hicieron para evangelizar a los pueblos originarios sino para tomar la diversidad de riquezas existentes en las distintas partes de América, en su sentido más amplio, y así lo hicieron durante muchísimos años, claramente demasiados. Diezmaron poblaciones enteras y muchas veces hasta su exterminio, lo que ocurrió en nuestro país es un claro ejemplo de ello.
Compartimos, todo el equipo, dos días maravillosos en Altos del Arapey con Luis y su esposa Claudia. Lo habíamos invitado a integrar el panel de la 3a edición del ciclo Charlas Magistrales con la presentación del Sistema Nacional de Aeropuertos Internacionales. Por una chanza, dijo: “bueno esta noche cenamos con champagne y paga el PDA”. Y pagó el PDA, y estaba bien frío y muy rico. A partir de ahí llegó una nueva columna que generó un desencuentro editorial y con buen humor y afabilidad nos dijo “Quién se va sin que lo echen vuelve sin que lo llamen. Hasta el próximo champagne!”. Pero mandó otra columna para publicar ahora y es lo que hacemos. Es uno de los colaboradores más antiguos y más leídos de nuestro sitio, nos aporta muchos seguidores argentinos. No sabemos si este artículo es el último o seguimos contando con él. La puerta sigue abierta como siempre, pero el próximo champagne lo paga Rizzi!
Para escribir esta nota nos hemos basado en información “no oficial” que nos merece plena fe, he “filtrado” las publicaciones periodísticas, tratando de distinguir entre lo que podría ser “información” y “opiniones” personales, algunas de éstas debo decir muy sesgadas. En una palabra, he tratado de ir a los hechos, un avión que ingresó al país, con matriculación venezolana, como no regular, transportando carga comercial, su escala obligada en Córdoba por cuestiones meteorológicas, su vuelo fallido del 8 de junio a Montevideo, su espera sobre el Río de la Plata y regreso a Ezeiza, y todo lo demás de lo que sabemos poco, pese al exceso de información, en muchos casos manchada con opiniones personales respetables, pero con las que discrepo. El proceso penal que tramita ante un Juez federal de Lomas de Zamora, sigue secreta a la fecha y creo que sin rumbo.
Personalmente no me gusta distinguir en modernidad y post modernidad o entre modernidad y antigüedad, no le veo sentido. Nosotros vivimos siempre en tiempo presente, no podemos salir de la “circunstancia” orteguiana, aunque el presente lo vivamos en función del futuro. Pensamos (mucho, poco, mal o bien), razonamos, creemos, en una palabra, vivimos según nuestro tiempo presente. Debemos resolver los problemas de hoy, esa es, para mí, la tarea de vivir, es lo normal, las “normalidades” son objetivos que se deben buscar y conseguir. Hoy propongo reflexionar sobre un tema al que no veo que le prestemos atención, como es el modo en que el envejecimiento poblacional impactará en el turismo. Lo que sigue pretende ser una incitación a pensar en esto, nada más.
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