por Luis Alejandro Rizzi, desde Buenos Aires
La ley 26412 en su artículo 9 disponía que, “En ningún caso el Estado nacional cederá la mayoría accionaria de la sociedad, la capacidad de decisión estratégica y el derecho de veto en las decisiones de la misma”, pero el DNU 70/23 derogó esa norma.
Recientemente el Poder ejecutivo mediante el decreto 873/24 declaró sujeta a privatización a la sociedad con los efectos previstos en la ley 23696.
El Congreso debe aprobar “en trámite preferencial”, en verdad hay un defecto de redacción ya que el Congreso tiene la atribución de rechazar la decisión del Ejecutivo.
Actualmente Aerolíneas Argentinas está en situación de “crisis” ya que aún no se sabe si el Congreso aprobará o no su privatización, total o parcial, en su caso.
Por lo tanto, los proyectos de actualización y renovación de flota, tienen más olor a una pretensión de que el Congreso rechace la privatización dispuesta por el decreto 873.
Entre tanto, la secretaria de Hacienda presentó su informe sobre la ejecución presupuestaria de las empresas pública no financieras, correspondiente al tercer trimestre del 2025.
Aerolíneas Argentinas registró un incremento comparando con 2024 de un 71,9% en sus ingresos corrientes y sus gastos corrientes crecieron un 34,2 siempre con relación al año anterior. El resultado económico fue positivo en un 168%. En igual lapso del 2024, el resultado económico fue negativo en la suma de 262.251 millones de pesos. El resultado financiero fue positivo en un 127%.
Obvio son datos provisorios, pero suponemos que harán pensar a los diputados y senadores.
Lo que el Congreso debería ponderar es si políticamente se justifica o no que el estado explote una línea aérea.
El país tiene garantizada su conectividad con el mundo con una oferta significativa por medio de líneas aéreas extranjeras.
En la primera semana de diciembre pasado se sumó un vuelo directo con una sola escala entre Shangai y Buenos Aires, con escala y derechos de tráfico en Nueva Zelanda.
La “cuestión” que se debe analizar es que Aerolíneas Argentinas en el tráfico internacional es una empresa típica de tercera libertad, es decir importadora neta de tráfico comercial y turístico.
Lo que, por otra parte, genera un doble gasto de divisas. Los gastos de Aerolíneas Argentinas en su mayoría le son facturados en dólares y a su vez sus ventas se pagan mayoritariamente al tipo de cambio en moneda local, debiendo la empresa ir al mercado de cambios local para comprar moneda extranjera para pagar los leasing, combustible, repuestos y seguros.
Es obvio que aporta al PBI, pero también es obvio que consume divisas para importar turismo, sus ventas en el exterior son mínimas.
Esto quiere decir que su funcionamiento requiere un gasto de divisas, en un país que hoy tiene reservas negativas.
El 15 de enero Diego Cabot hizo trascender en el diario “La Nación” que el gobierno habría iniciado sigilosos movimientos para vender el 51% de su paquete accionario en Aerolíneas Argentinas. Según nuestra información por el momento no hay interesados serios y es obvio, hasta que el Congreso no decida sobre la autorización, es difícil que cualquier persona seria realice algún tipo de gestión.
Si sabemos que están dando vueltas “empresarios” conocidos, algunos con una muy aceitada relación con “el mago del Kremlin” como lo llama Carlos Pagni, a un “asesor” de Milei de mucho peso.
A fines de diciembre se levantó la quiebra de AVIAN, aunque aún quedan pendientes muchos tramites procesales para concretar el fin del proceso de esa quiebra. Sobre ese episodio hay muchos interrogantes, por ejemplo, la trazabilidad del dinero que se usó para pagar los pasivos. La sede social de la “financiera” por la cual ingresaron los fondos, estaría en una casa de familia de la calle La Pampa 717 piso 4 K, de CABA.
FLYBONDI
Otra empresa en “crisis” con demoras y cancelaciones significativas.
El 14 de enero, de 72 vuelos, 32 tardaron más de 30 minutos en despegar y 9 vuelos fueron cancelados.
El día anterior, de 81 vuelos, 22 tardaron más de 30 minutos en despegar y 26 vuelos fueron cancelados.
A fines del año pasado anunció una inversión de u$s 1.700 millones para renovar y ampliar su flota, pero le cuesta cumplir con su programación diaria generando perjuicios, muchos de ellos irreparables para sus pasajeros.
Esto explica su pérdida de participación en el mercado.
En cuanto al anuncio de la inversión no es tal, ya que se trataría de leasing y los pagos se harían desde Argentina con dólares locales.
Es bueno que puedan renovar su flota y ampliarla, pero no es bueno que digan una verdad por la mitad.
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