La pregunta que nos debemos hacer es como quedan las empresas de Latinoamérica después de LATAM…
El transporte aéreo es susceptible a cualquier perturbación por mínima que ella sea y las consecuencias se traducen rápidamente en pérdidas que afectan obviamente los resultados.
Que la industria de la aviación no es más el negocio glamoroso de los años de gloria, no es un secreto para nadie. Salvo en las cabinas “nobles” (clase Negocios o Primera), cuyo costo las hace inaccesibles para la mayoría de los mortales, los viajes en avión se han vuelto muy poco placenteros, por más que la publicidad de las empresas nos quiera convencer de lo contrario.
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