Sergio Antonio Herrera

Sergio Antonio Herrera

Las aerolíneas intentan evitar que la distancia social en los aviones forme parte del paquete de medidas que la Unión Europea tiene previsto publicar el 13 de mayo para orquestar la reactivación del sector. Para ello, representantes de las compañías y de IATA se han reunido con gobiernos para plantear alternativas que permitan garantizar la seguridad sanitaria y la viabilidad del sector durante la desescalada. Las propuestas pasan por controles de temperatura en los aeropuertos, el uso de mascarillas y la creación de un pasaporte sanitario que certifique el estado de salud de los pasajeros antes de embarcar.

Miércoles, 06 Mayo 2020

¿Quién paga el costo del virus?

Estamos acostumbrados a escuchar que siempre los costos, sean estos por el motivo que fueren, los termina pagando el consumidor. Por si caben dudas, el endeudamiento externo  que toman los gobiernos, sean para obras, para fugar divisas o para corrupción, aunque no lo parezca, los terminamos pagando todos.

Desde mediados de 2017 comenzaron a volar en nuestro país las líneas de bajo costo (low cost), tales como Flybondi, Jetsmart y Norwegian (hoy absorbida por la anterior). Su característica es la de aplicar procesos operativos que les permiten reducir sustancialmente sus costos sin afectar la seguridad. Esto les permitió disminuir sustancialmente las tarifas, ampliando la demanda hacia segmentos socioeconómicos que no accedían al transporte aéreo. Además, presionaron a los operadores existentes a esforzarse en un escenario más competitivo. No fue casual que su presencia generara fuertes resistencias de esas empresas, que también abarcaron agrupaciones gremiales y sectores de servicios que se beneficiaban con posiciones oligopólicas en el mercado aéreo de cabotaje y regional. Aerolíneas Argentinas ejemplifica esas resistencias. Editorial del diario La Nación 6/5/2020.

LATAM Airlines Group y sus filiales (“LATAM”) anunciaron el uso obligatorio de mascarillas tanto para pasajeros como tripulaciones de mando y de cabina a partir del 11 de mayo, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

Al igual a lo ocurrido en 2017, cuando se puso a la cabeza de la defensa de España y de su Constitución ante el golpe de estado, nuevamente Don Felipe VI, lleva la avanzada en los intereses nacionales y comienza una serie de contactos para restaurar la imagen turística de España en el mundo, que ha sido dañada por la pandemia.

Los responsables de las agencias de viajes se sienten los grandes olvidados del sector del turismo. El Gobierno ha puesto el foco de las ayudas en las compañías aéreas y en la industria hotelera pero ellos, que son los intermediarios entre unos y otros, también están sufriendo cancelaciones masivas. Reclaman liquidez para poder afrontar los pagos porque no esperan la recuperación hasta 2021.

El presidente de Aerolíneas Argentinas y Austral, Pablo Ceriani, anunció que las dos líneas aéreas estatales serán fusionadas en una sola. Lo hizo en una carta interna dirigida a los casi 13.000 empleados de las dos empresas. La fusión se concretaría de acá a fin de año y buscarían ahorrar US$ 100 millones anuales sólo con la "absorción" de tareas duplicadas. Si bien no lo menciona de manera explícita, la fusión de las dos líneas aéreas implica la desaparición de la marca Austral. Desde 1985, además, las dos empresas funcionan cada una con su propio gremio de pilotos, APLA y UALA. Clarín digital 5/5/20.

Con el objetivo de generar un ahorro en un contexto de fuerte crisis para el sector, el Gobierno anunció este martes la decisión de fusionar Aerolíneas Argentinas y Austral en una sola compañía aérea. "La duplicación de estructuras en este contexto no tienen razón de ser", explicó el presidente de la compañía de bandera, Pablo Ceriani.

Las fortalezas institucionales de Uruguay respaldan sus esfuerzos para navegar la crisis del coronavirus, pero carece de margen para una respuesta fiscal y monetaria más contundente para contener el daño económico, dice Fitch Ratings. Los riesgos de una dinámica de deuda ya desafiante han aumentado.

En la misma línea también, la hostelería sigue en pie de guerra contra las últimas decisiones del Gobierno y aunque valora de forma positiva que se haya ampliado el límite del aforo del 30 al 50%, el sector sigue insistiendo en que esa no es la solución y que lo que se tiene que hacer es establecer distancias de seguridad. La hostelería, al igual que el comercio, apenas abrirá tal y como está planteada la fase de desescalada. Desde la patronal Hostelería de España aseguran, no obstante, que "al ampliarse los aforos es posible que sí que haya ya algunas terrazas que puedan abrir". El Economista.