por Lautaro Brum, El País de Uruguay
-Se cumplió un año de su gestión en el Ministerio de Turismo. ¿Qué balance puede hacer?
-Yo creo que el primer reflejo y el primer gran esfuerzo que nosotros hemos tenido fue construir o ayudar a construir los artículos del inciso 09 (el cual detalla la política pública, planificación estratégica y los programas que el Estado uruguayo financiará en materia de turismo para este quinquenio) dentro de la Ley de Presupuesto. Si bien, por supuesto, no es todo el presupuesto que nosotros hubiésemos querido, nosotros hemos logrado torcer una inercia de un decrecimiento continuo del presupuesto en términos reales del ministerio, y eso para nosotros es muy importante. Se está haciendo un esfuerzo desde el equipo de gobierno, particularmente desde el Ministerio de Economía y desde el propio presidente, Yamandú Orsi, para posicionar al turismo como un sector productivo que lo es, uno de los sectores productivos más importantes que tenemos. Sin ir más lejos, habrás visto que las cifras del año 2025 nos posicionan como un ingreso de más de US$ 2.000 millones. Esto es tan importante, o del orden, por ejemplo, de la exportación de carne bovina, así que con eso estamos muy contentos. Ese fue el primer esfuerzo. Después, hemos logrado en cuatro instancias de participación en el parlamento (dos en diputados y dos en senadores) lograr transmitir nuestro plan de trabajo, nuestro plan estratégico para estos cinco años, y fueron instancias no solo muy respetuosas, sino muy enriquecedoras también. Entonces, ese es el balance general, conociendo el ministerio también, sobre todo al equipo, al equipo técnico profesional que está dentro del ministerio, y nos hemos sorprendido con un equipo, no sólo comprometido, sino con un ávido conocimiento y avidez por aprender, por aportar, y también con las bases que hacen, entre otras cosas, a los estudios estadísticos también.
-Mencionó que no era el presupuesto que ustedes hubieran querido. ¿Por qué?
-Muy simple, nosotros para promoción de turismo, tenemos algo así como US$ 4.300.000. al año. Para ponerlo en cifras y comparando con otros países de la región, por ejemplo, Ecuador ha tenido para promover su nueva marca país más de US$ 10 millones. Nosotros, si quisiéramos, por ejemplo, publicitar en un minuto en un partido clásico de Argentina o de Brasil, esos son en el entorno de los US$ 100.000 el minuto, o sea que estamos lejos de eso. Sin perjuicio de eso, esto nos obliga a ser más creativos y más eficientes, y ahí nosotros estamos hablando de microsegmentación de la promoción, apoyado en el uso de la inteligencia artificial, por ejemplo, con los motores de inteligencia artificial que tienen las redes sociales. Entonces, no te vamos a promocionar lo mismo a ti, que tienes tus gustos, capaz que, por ejemplo, por el turismo aventura, que a mí por el turismo gastronómico. Entonces, en base a eso, en base a la inteligencia artificial que nos da la micro segmentación, estamos siendo más efectivos, pero esencialmente eso. Y lo otro es, nosotros tenemos presupuesto para el turismo social, el primer año, este, el 2026, van a ser $ 20 millones, y los sucesivos $ 30 millones al año. Eso nos permite llegar a un determinado público objetivo, que estamos hablando en el entorno de 5.000 uruguayos que pueden tener subsidio para turismo social. Nos gustaría hacer muchísimo más. Veremos cómo nos va este año. Este año va a ser de evaluación de nuestros planes, por aquello de aplicar el método científico que nosotros estamos hablando, medir, planificar, actuar, volver a medir y corregir si hay que corregir.
-¿Algún objetivo del primer año quedó pendiente?
-Yo creo que las metas generales no es que hayan quedado pendiente, pero siempre hay oportunidades de mejorar, y una que a mí me me preocupa y me obsesiona, me obsesionan dos, pero una en particular es lograr poner al turismo como un verdadero sector productivo, que lo es, motor de la economía y de desarrollo del Uruguay, tanto en la opinión pública, por ejemplo, a través de la prensa, como en la opinión política también.
Yo hago mías las palabras del senador Carlos Camy en oportunidad de nuestra concurrencia a la comisión integrada de presupuesto y senado del presupuesto y hacienda del senado, el año pasado, donde él decía que hay un denominador común entre todas las gestiones de turismo: que no logramos el presupuesto que queremos, con resultados muy buenos por cierto.
-¿Y cómo evalúa el desempeño de la temporada de verano hasta el momento, en comparación a lo que ustedes esperaban previo a su inicio?
-Bueno, primero, el cierre del año 2025. El año 2025 cerró con un crecimiento del 16% en el ingreso de divisas. Estamos hablando de US$ 1.700 millones del 2024 contra más de US$ 2.000 millones del 2025, eso es muy importante. Si nosotros sacamos al turista uruguayo, al uruguayo de la diáspora que nos viene a visitar y tomamos solo los visitantes extranjeros, el 2025 es el segundo año más importante de la historia, solo detrás del 2017. ¿Por qué sacamos el uruguayo? Primero, porque en gasto promedio por día por persona anda en el orden de la mitad de lo que gasta el turista extranjero que gasta menos. Y segundo, porque la promoción que dirigimos al uruguayo de la diáspora es sustancialmente diferente al extranjero. El uruguayo de la diáspora viene por distintos intereses, sobre todo, visita familiar y más sentimental, si querés, que el resto de los turistas, así que hay que separarlo. Sin perjuicio de eso, cuando incorporamos a los uruguayos, fue un año muy importante. Y también porque el año 2024 es sencillamente diferente, sí, sustancialmente diferente al 2025, porque en el 2024 vinieron muchos uruguayos a votar, en el 2025 vinieron 44% menos, entonces, hay que separar. Entonces, dicho eso y yendo específicamente a la temporada, nosotros hablamos de trimestres. El trimestre de la temporada va desde el primero de diciembre al 28 de febrero. Cerrado diciembre, que es el dato que nosotros tenemos cerrado, el 2025 fue mejor que el 2024. Estamos viendo y analizando cómo va a cerrar enero para proyectar febrero. Acá hay que ser muy cuidadoso con varias cosas. Primero, de lo que nosotros podamos decir, está la planificación de los operadores privados. Por lo tanto, crear falsas expectativas no está bueno, no va en línea con nuestra política. Sí tenemos que decir que la temporada viene muy bien y va a ser, cerrado febrero, tan buena o mejor que la del año pasado. En esos márgenes nos estamos manejando.
-En relación a la llegada de argentinos y brasileros, Migraciones constató que del 20 de diciembre al 15 de enero hubo una baja comparado al mismo período del año anterior. ¿Cómo explica ese comportamiento?
-Acá hay dos cosas. Primero, los datos de migraciones son unos y nosotros procesamos esos datos en base a encuestas que hacemos, y tenemos nuestros datos. ¿Por qué? Porque hay que depurarlos. Ahí tenemos, por ejemplo, el visitante que viene un día y se va, que no pernocta, eso no es un turista para nosotros, también los propios uruguayos o extranjeros que regresan, siendo residentes en el Uruguay. Por lo tanto, esos datos hay que depurarlos. Esos datos que tú decías, son los datos de migraciones, no son nuestros datos procesados, son bien diferentes. Sí los datos de migraciones son parte esencial de nuestro análisis, por supuesto, pero hay que depurarlo. Son datos crudos que no tienen mucha indicación si nosotros no lo procesamos. Eso lo vamos a tener procesado para ver cómo cierra enero, aproximadamente, el 10 de febrero, pero de vuelta, nosotros hablamos siempre de trimestres. ¿Por qué? Por la estacionalidad. No es lo mismo tener un fin de semana, por ejemplo, el 6 de enero, cayendo un miércoles, que cayendo un jueves o viernes.
-Más allá de estos datos que proporcionan y manifiestan desde Migraciones, ¿esperaban de todas formas más llegada del turista argentino tras la mejora macroeconómica o el factor precio terminó pesando más?
-Son los números que manejamos. Los determinantes de la demanda para la llegada de turistas extranjeros son: diferencias relativas de precio, dada esencialmente por el tipo de cambio, situación económica en el país emisor, producto bruto interno, salario promedio medido en dólares, y en el caso de los argentinos, pesa mucho la segunda residencia. Tomando esas cosas, alimentando los modelos predictores que tenemos nosotros, seguimos diciendo lo que decíamos al principio de la temporada, va a ser tan buena o mejor que la del año pasado. Y, sin perjuicio de eso, el tipo de cambio y la estabilidad que ha tenido Argentina, es un factor macroeconómico que para nosotros nos importa y nos favorece. Dicho eso, y subrayo, nosotros no estamos haciendo ningún juicio de valor de la política económica argentina y su impacto en otros sectores de la sociedad. Esto es muy importante destacarlo, como, por ejemplo, el jubilado u otros sectores marginados de la sociedad argentina.
-Y para usted, ¿Brasil sigue siendo una deuda pendiente para el turismo uruguayo en términos de volumen?
-Totalmente, totalmente. Nosotros, desde San Pablo, incluido San Pablo, hacia el sur, tenemos más de cincuenta millones de brasileros. Están viniendo en el entorno de 450.000 por año. Tenemos muchísimo espacio para crecer. ¿Qué estamos haciendo? Promocionando más en ese lugar, estamos aumentando la presencia de Uruguay, del ministerio, especialmente en esos lugares, promocionando Uruguay, por aquello de despertar el interés de los brasileros para venir. Y también tratando de mejorar la conectividad.
-La baja del dólar, obviamente, también encarece el destino para los turistas extranjeros. ¿Cree usted que el tipo de cambio también es uno de los factores principales de los problemas del turismo en Uruguay?
-Bueno, acá estamos hablando de diferencias relativas de precios. La diferencia relativa de precios se forma no solo con el tipo de cambio, sino con la inflación en el país emisor y en el país receptor, en este caso, con Uruguay. Nosotros, con Brasil, la diferencia relativa de precio ha estado relativamente estable respecto al año pasado, a similares niveles de inflación, porque tenemos similares niveles de inflación con Brasil, la depreciación del dólar o la apreciación tanto del real como el peso ha sido muy similar. Con Argentina tenemos una inflación sustancialmente superior en Argentina, lo que compensa en cierta forma ese aumento del dólar en Argentina y la disminución acá. Entonces, es todo el combo, no solo el tipo de cambio, sino la inflación en el país y la inflación en dólares también. Vuelvo a la respuesta anterior, la estabilidad que ha mostrado el dólar en Argentina desde las elecciones favorece. Por supuesto que nosotros quisiéramos un tipo de cambio distinto, pero confiamos en las medidas que ha tomado el Banco Central del Uruguay (BCU) y las medidas que denunció el ministro Oddone para corregirlo. Yo no diría que nos preocupa, pero sí que lo miramos con mucha atención.
-¿Y qué instrumentos concretos existen, ya sea incentivos, promociones o acuerdos para poder pelear contra esa competitividad de la región?
-Primero, un elemento histórico. Nosotros en Uruguay tenemos el índice más alto de turismo receptivo per cápita de Sudamérica. Eso no se logra sin competitividad y sin un sector profesional, como es el sector privado en Uruguay. Entonces, primero, eso. Después, la diversidad de la oferta, sobre todo en materia de precios, hace que tengamos oferta casi que para todos los niveles socioeconómicos de turistas que vienen a visitar. Podemos encontrar el mismo producto gastronómico, por ejemplo, a un determinado precio en un determinado lugar, y a pocas cuadras, el mismo nivel o la misma calidad de ese producto a un precio sustancialmente diferente. Por lo tanto, la diversidad de la oferta nos favorece muchísimo. Y después los incentivos fiscales que tenemos. Nosotros tenemos para los turistas no residentes la exoneración total del IVA en servicios gastronómicos, servicio de alojamiento, alquileres de autos y choferes y en algunos eventos también. Entonces, ese incentivo fiscal compensa, en cierta forma, las diferencias relativas de precio que podemos tener.
-Ya que usted menciona esto de los precios, muchos turistas también se han quejado por precios altos, sobre todo en en varias zonas de Maldonado, comparado a otros destinos como usted mencionó. Para usted, ¿Uruguay está perdiendo atracción de turistas por una cuestión de precios?
-No, por el tema de la competitividad. O sea, basado en la historia que hemos tenido nosotros, la competitividad es muy importante. Sí, Uruguay, en términos generales, y lo dijo el ministro Oddone, es un país caro, entre otras cosas, por el tema de mercado, porque son un mercado muy reducido, pero insisto en la diversidad de la oferta turística que tenemos, tanto gastronómica, como de alojamiento, como de servicio. Nosotros podemos encontrar el mismo producto con la misma calidad a precios sustancialmente diferentes a pocas cuadras. Estamos hablando específicamente de destinos turísticos atractores, grandes atractores del Uruguay. Por nombrar un ejemplo, Punta del Este y Colonia o el litoral o mismo La Paloma.
-Entonces, ¿usted no cree que Uruguay está posicionado como un destino caro para turistas regionales de ingresos medios, por ejemplo?
-No, por la diversidad de la oferta.
-Y en cuanto a desafíos en infraestructura, servicios y conectividad, ¿qué están manejando y planeando?
-Bueno, el desafío es enorme, o sea, las oportunidades de crecimiento son enormes en las tres cosas que mencionaste tú. Vamos a arrancar por la obsesión de este ministerio, la conectividad. Nosotros tenemos en el entorno de 50 vuelos semanales con Brasil, y si queremos traer más brasileros, tenemos que tener más conectividad. Lo que nosotros hemos hecho es, en los cinco artículos que teníamos dentro del presupuesto, incentivar la conectividad aérea para aquellas compañías que traen extranjeros a Uruguay. Eso, esencialmente, es una devolución en efectivo y se va a aplicar de la siguiente forma. Por cada turista extranjero incremental respecto al año anterior que una empresa traiga, nosotros vamos a hacer una devolución en efectivo en partes iguales, Estado y el operador de los aeropuertos. Lo que nos resta saber es, o definir, es cuánto va a ser ese efectivo y si vamos a incentivar determinados orígenes o no. Eso es la instrumentación o la reglamentación de ese artículo que tenemos. Respecto a infraestructura, primero, con las buenas. Nosotros tenemos en un país que tiene una superficie de 175.000 kilómetros cuadrados 8 aeropuertos internacionales. Hemos mejorado la conectividad interna con Salto, aumentamos la frecuencia, teníamos dos frecuencias semanales, martes y jueves, ahora tenemos tres, incorporando los domingos, y se ha inaugurado la ruta Montevideo-Rivera, con un aeropuerto binacional, el segundo aeropuerto binacional del mundo, solo detrás de Basilea (Suiza). Esto quiero destacarlo, es una política de estado, una política que comenzó con la administración anterior y nosotros la continuamos. Respecto a la infraestructura en general, las necesidades son heterogéneas. No es lo mismo algún gran centro de atracción como Punta El Este o como puede ser Colonia, de las necesidades de infraestructura que tenemos en el interior, litoral oeste, por ejemplo, o el centro mismo del país. Ahí, de vuelta, la inversión que puede hacer el ministerio en infraestructura es muy escasa, en tanto el presupuesto es muy escaso. Sí, lo que nosotros estamos haciendo, y se reflejó en la ley de presupuesto, es facilitar el ambiente de las inversiones. Por ejemplo, hubo una modificación en la Comap, en los estímulos de la Comap, que incorpora a las pymes, y nosotros entendemos que eso va a favorecer la inversión en infraestructura. Y también tenemos algunos ámbitos, como para facilitar la inversión privada, que están, por supuesto, llevados adelante por el Ministerio de Economía, de la mano con nosotros.
-Y del crucerismo, ¿qué balance puede hacer en general y también, obviamente, de esta temporada comparada al anterior?
-Primero lo primero, la temporada no cerró, cierra en abril, pero ya lo sabemos, la cantidad de escalas que vamos a tener sumado Montevideo con Punta del Este son menores a la del año pasado. Sin perjuicio de eso, algunos barcos son más grandes, vamos a ver cómo nos va con la llegada de cruceristas y, lo más importante, con el gasto de esas cruceristas. Eso lo cerraremos y lo valoraremos cerrado abril, lo haremos mediados de abril, principios de mayo. Acá, la gran piedra en el zapato son los costos que tienen los cruceros para llegar al puerto de Buenos Aires. Los cruceros que van tanto a Punta del Este como a Montevideo vienen a Punta del Este, Montevideo, sí solo sí van a Buenos Aires, y el costo que tienen para atracar en Buenos Aires es en el orden de 10 veces más caro que lo que tienen atracar acá en Montevideo. Entonces, la decisión se basa exclusivamente en eso. Tenemos esperanzas de que, en base al proceso licitatorio, sobre todo, del dragado de la hidrovía, estos costos puedan bajar, pero, bueno, esperaremos, porque es un resorte exclusivo del gobierno argentino. Hemos hablado con el ministro argentino Scioli, le hemos manifestado nuestra preocupación, hemos encontrado muy buena receptividad, por cierto, pero manda la decisión que, o mejor dicho, las ofertas que hayan sobre el dragado.
-Pasando a otro tema, ¿en qué punto se encuentra la aplicación de la ley de operador turístico y qué impacto concreto cree que pueda tener en el sector y, obviamente, también durante la temporada de verano, de aquí en adelante.
-Para el alquiler de vivienda de uso turístico, sí. Estamos presentando la reglamentación, estamos en la etapa de consultar a todos los incumbentes, sobre todo el sector privado también. Nos ha dado una muy buena mano ONU Turismo en esto, es un organismo internacional del cual somos parte, por supuesto, dependiente de la ONU, y estaríamos elevando al presidente (Orsi) para que haga su decreto, espero yo, antes de finalizado marzo. Sin perjuicio de eso, quiero destacar que acá no hay o no va a haber ningún gravamen a las viviendas con fines turísticos. Lo que nosotros esperamos es que haya un registro de esas viviendas, sobre todo y fundamentalmente por dos aspectos. Primero, es saber cuánto es la oferta hotelera, que no la tenemos clara, sí, por supuesto, tenemos estimaciones, porque nosotros, en base a lo que miramos en las páginas web, podemos hacer proyecciones de cuántos hay. Y segundo, es que todos esos operadores se regularicen, se registren, sobre todo para dar, y el segundo paso es muy importante, el segundo punto muy importante, es para darle garantías al turista.
-Y más allá de eso, hasta el momento, ¿ha recibido un reclamo del sector privado, ya sea en costos, trámites o cargas que tengan encima?
-No tiene costos, registrarse no tiene ningún costo. Se puede hacer todo el trámite web, o sea, que es sumamente fácil. No lo hemos recibido. Sí estamos consultando a todos los involucrados, no solo a los hoteleros, sino también a las grandes plataformas de alquiler y de vuelta, con el asesoramiento de ONU Turismo, que no es menor.
-Para cerrar, ¿qué decisión o situación de este primer año tal vez reconoce que no funcionó como usted esperaba o debería?
-Qué pregunta. No, yo creo que estamos muy conformes con lo que hemos hecho. Sí tenemos oportunidades de mejora en la promoción internacional. Nosotros tenemos muy pocos huevos para muchas canastas, y la decisión de dónde poner los huevos realmente no es menor. Por ejemplo, me estoy refiriendo a alguna feria internacional a la que hemos ido, donde el retorno ha sido realmente pobre. Te voy a nombrar una, la feria de cruceros en Hamburgo (Alemania), por ejemplo, no vamos a ir más, sí vamos a ir, por ejemplo, a Miami ahora en abril, que es la más grande, digamos, que hay de la región, pero no mucho más.
-¿Qué pasó en Hamburgo?
-Fue poca gente. Entonces, la evaluación es no vamos más y listo, pero no mucho más que eso.
-Y en un contexto de dólar bajo y fuerte competencia regional, ¿qué se espera desde el ministerio para este segundo año de ejercicio?
-Los desafíos son muy importantes y se basan en cuatro pilares fundamentales. El primero es la consolidación del turismo social, del Sistema Nacional de Turismo Social, que esperamos tener ya sobre mediados de mayo el lanzamiento de la primera experiencia en la plataforma de turismo social. Una plataforma que es innovadora a nivel mundial, porque junta toda la oferta y toda la demanda en una plataforma digital. Eso primero. Lo segundo es la consolidación de la presencia del ministerio en el interior del país. Ahí estamos trabajando con la subsecretaria, Ana Claudia Caram, especialmente, porque entendemos que el ministerio tiene que estar en el interior del país, sobre todo porque la oferta es heterogénea y las necesidades de los operadores privados en el interior del país es heterogénea. Entonces, eso es fundamental para nosotros. Tercero, tratar de romper esta barrera de tres millones y medio de turismo receptivo. Para eso, vamos a evaluar cómo nos va con la microsegmentación y el uso de inteligencia artificial. Lo haremos sobre el cierre de temporada. Nosotros entendemos que tenemos muchísimas oportunidades para mejorar y para romper esa barrera, esa inercia que va tendiendo en una línea horizontal de los tres millones y medio de visitantes. Y el cuarto y fundamental es el apoyo a las pymes. Nosotros entendemos que hay una oportunidad de mejora en las pymes, sobre todo en la profesionalización, en pequeñas obras de infraestructura y, sobre todo, en habilidades blandas. Nosotros entendemos que habría que mejorar el conocimiento en inglés, en portugués, pero, sobre todo, la digitalización de la oferta turística de las pymes. Ahí estamos trabajando con unos préstamos reembolsables que tenemos del BID, donde estamos primero en una etapa de evaluación de cuál es la situación de la digitalización de las pymes en turismo. Eso lo hablamos el año pasado. Hemos lanzado una encuesta en Minas (Lavalleja), Paysandú y Rivera, de forma tal de tener el diagnóstico claro de cómo están las pymes ahí para poder, en base a eso, por aquello del método científico, actuar en ese sentido. Así que esos son los cuatro pilares fundamentales. Turismo social, receptivo, pymes y regionalización.
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