Montevideo bien podría pasar a llamarse la ciudad de los mercados o tal vez, podría comenzar a operarse el tour de los mercados.
La cita obligada de los turistas que llegan a la capital uruguaya es el Mercado del Puerto, un sitio sin igual inclusive, a nivel internacional, donde las bebidas típcas, las parrillas y restaurantes hacen las delicias de los comensales.
Hace pocos días estuve en el Mercado de la Abundancia, ubicado en las cercanías de la Intendencia de Montevideo y me encontré con la sopresa que todos los comerciantes se han asociado y ahora, no importa a que mesa se siente uno cuando va a comer, el o la camarero/a le puede traer platos de cualquiera de los negocios.
Y en este Mercado Agrícola, diría que hay una exacta mezcla de propuestas.
La obra de restauración significó una inversión superior a los 11 millones de dólares. Los servicios que brinda incluyen ofertas de gastronomía, productos gourmet, decoración, artesanías, tiendas especializadas, plantas y flores, además de los tradicionales puestos de frutas y verduras que parecen verdaderas boutiques.
El Gobierno Departamental, tomó la firme decisión de recuperar el Mercado Agrícola como el epicentro para el fomento y recuperación del barrio Goes. En setiembre del 2006 la Administración Departamental recupera la Gestión del Mercado Agrícola y junto con él recibe la preocupante situación social en que se encontraba la zona.
Es un excelente paseo con una muy completa oferta comercial y tiene sus particularidades, por ejemplo un almacén para celíacos y otro para niños.
La plaza de comidas es variada y consistente pero además, cuenta con lugares como el Horno de Juan, una de las mejores pizzerías de la ciudad; el tradicional Palacio del Café, la singular Chopería de Mastra y una parrila gourmet (Pellicer) la que cuenta por ejemplo con La Picada del Mercado, razón más que suficiente para justificar visitarla.
Pero hay un par de negocios que atrapan la atención y cada uno por su singular "producto estrella". En uno de ellos, además de gran variedad de productos lácteos, se vende una singular botella de leche de vaca, la cual nos retrotrae a unos cuantos años atrás, cuando el vital producto llegaba a nuestras casas cada mañana aunque con otra marca.
Y finalmente, en lo que para nosotros hay un gran acierto es "La matería" con tilde en la i.
Seguramente en este lugar los turistas pueden llegar a tener una de las mejores experiencias al visitar nuestro país: tomar mate de verdad.
Si uno va con su propio equipo, la única exigencia para estar habilitado a ocupar alguna de las mesas es consumir algo: un alfajor, pasteles, etc. Pero si el que llega no tiene termo y mate y quiere experimentar o sencillamente quiere matear, solamente tiene que ordenarlo.
A su mesa le traerán un mate en apariencia similar al que usamos normalmente con la diferencia que su parte interior (por muy oportunas razones de higiene y prevención) es de cerámica, lo cual la hace lavable perfectamente. La bombilla que viene con el mate es de alpaca y se entrega previamente esterlizada. Se puede optar por la yerba tradicional o la especial para nerviosos. Hay un escaparate donde se exhiben todos los souvenirs relacionados.
El Mercado Agrícola trasmite seguridad desde su parte exterior en el estacionamiento vigilado y en el interior, se disfruta esa mezcla impagable de modernidad con tradición y servicio de excelente calidad.
Un lugar para volver a menudo.
Portal de América - Crónica de Sergio Antonio Herrera

