El movimiento afecta a gigantes del sector como Costa Cruceros, MSC Cruceros, Royal Caribbean y TUI Cruises, que han decidido retirar o reducir su operativa en Oriente Próximo y aumentar capacidad en las islas. Esta estrategia se apoya en la flexibilidad del negocio de cruceros, que permite reposicionar buques hacia destinos considerados más seguros y con alta demanda.
Según informa El País, Costa sustituirá su anterior barco en Canarias por el Costa Smeralda, con capacidad para 6.600 pasajeros, mientras que MSC desplegará el MSC Fantasía, aumentando progresivamente el tamaño de sus buques en el archipiélago. Por su parte, TUI Cruises mantendrá sus barcos más modernos operando rutas semanales por Canarias y otros destinos atlánticos como Madeira o Cabo Verde.
El refuerzo de la oferta no solo responde al contexto geopolítico, sino también al buen comportamiento del destino, con altos niveles de ocupación y satisfacción. Canarias, que ya cerró el último año con cifras récord de visitantes, se beneficia además del auge del turismo de lujo y de la creciente demanda de experiencias diferenciadas en el segmento de cruceros.
En paralelo, las grandes navieras continúan invirtiendo en la modernización de sus flotas para adaptarse a esta nueva etapa de crecimiento, consolidando al archipiélago como uno de los principales polos de atracción del turismo marítimo internacional en la temporada invernal.
Portal de América - Fuente: Tourinews

