Nace la Ruta del Vino del Desierto de Tarapacá (Atacama, Chile)
Martes, 06 Octubre 2020

Nace la Ruta del Vino del Desierto de Tarapacá (Atacama, Chile)

El principal objetivo será hacer efectiva la explotación turística de la Ruta del Vino del Desierto para que sea un aporte al turismo regional, incluyendo un nuevo destino con atractivo propio y al mismo tiempo mostrar los resultados del proceso de la investigación aplicada por la Universidad Arturo Prat en el tema de la vitivinicultura, potenciando el Vino del Desierto a través de la creación de una ruta que destaque la Pampa del Tamarugal con su historia, su gastronomía y su agricultura.


por  David Andres Buero Falero, desde Santiago de Chile

La pampa del Tamarugal es una llanura y una cuenca hidrográfica endorreica (no desemboca en el océano), ubicada en la Región de Tarapacá a 1.757 kilómetros al norte de Santiago de Chile y a 85 kilómetros de la ciudad de Iquique, Capital de la Región. Tiene una superficie de 13.766 Km2 y una población de 15.711 personas (INE 2017).

Esta llanura posee reservas de agua en el subsuelo que abastecen de agua potable a Iquique y a otras ciudades cercanas. En el último tiempo requerida por la calidad de sus tierras aptas para la agricultura de hortalizas y frutas.

La zona le corresponde a las comunas de Huara y Pozo Almonte, donde se encuentran un centenar de pueblos y salitreras esparcidos por toda la llanura, siendo su centro el pueblo de La Tirana, localidad ubicada en la comuna de Pozo Almonte, en la Región de Tarapacá, ubicada en un oasis situado en el corazón de la Pampa del Tamarugal distante a 72 kilómetros de Iquique. Tiene 837 habitantes y es muy conocida por La Fiesta de La Tirana, una celebración de carácter religioso realizada anualmente cada 16 de julio en honor a la Virgen del Carmen.

Un vino diferente

La primera cepa vitivinícola chilena ha sido bautizada como “Tamarugal”,y proviene del desierto más árido del mundo. Las plantas de vid fueron descubiertas en la región de Tarapacá a raíz de una recolección de material vegetal efectuada el año 2003 por la Universidad Arturo Prat, que buscaba rescatar las cepas que habían quedado olvidadas desde los años de la Conquista y la Colonia. Estas lograron sobrevivir, y además preservaban el recuerdo de la antigua producción vitivinícola de la zona.

Para su identificación, se realizaron análisis moleculares a nivel nacional e internacional, y al no lograr concordancia se procedió al registro de la cepa ante el Servicio Agrícola y Ganadero en Santiago en el año 2016.

Posiblemente su origen se deba a una mutación, dadas las condiciones extremas de este desierto, temperaturas medias entre 0°C y 30°C y lluvias anuales de sólo 5mm. Estas seguramente provocaron un cambio genético transformándola en algo nuevo que le permitió sobrevivir al desierto, constituyéndose en un patrimonio genético invaluable.

Con esta cepa blanca, de baya grande, color verde amarillento, se produce el “Vino del Desierto” en una versión de vinos blancos secos y abocados. Un vino de color amarillo claro y que en boca deja aromas a piña, durazno, melón y un sabor dulce que es potenciado por un “terroir” único que le confiere un sello que identifica a la región de Tarapacá.

Su calidad le permitió en el año 2018 obtener una medalla de oro en el Concurso Internacional Cata d´Or Wine Awards.

Al mismo tiempo, la cepa tinta Gros Colman proviene de la antigua región vitivinícola de Kajetia, en Georgia, que fuera una república soviética ubicada entre el mar Caspio y el mar Negro. Representa uno de los enigmas actuales sobre cómo llegó a la Pampa del Tamarugal siendo exclusiva de aquella región. Se le conoce por sus bayas negras y violáceas, grandes, de piel gruesa y firme caracterizando a sus vinos por poseer aromas de frutos rojos intensos. En tanto, en boca se perciben marcadas notas salinas, que en conjunto lo transforman en un vino tinto diferente.

Para quienes deseen probarlo solamente pueden conseguirlo en la Estación Experimental Canchones (comuna de Pozo Almonte, región de Tarapacá), donde incorporaron una nueva sala de cata, denominada “Enrique Froehlich”, en señal de reconocimiento para el creador de la primera viña plantada en la Pampa del Tamarugal en el año 1929.

Portal de América

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