Los aeropuertos, esos lugares donde se humilla a los clientes
Martes, 14 Enero 2014

Los aeropuertos, esos lugares donde se humilla a los clientes
En abril de 2012 el ciudadano estadounidense John E. Brennan, de 49 años, se desnudó por completo en los controles del aeropuerto Internacional de Pórtland para protestar contra una psicosis por la que se ha traspasado el límite de la seguridad para pisotear el derecho a la intimidad.


Sólo en 2013 los aeropuertos españoles han recibidos 1.700 reclamaciones por este motivo. Al parecer hay una resignación colectiva: en 2010 las quejas por los controles de seguridad ascendieron a 3.000.

No descubrimos nada nuevo. Descalzos sujetándose los pantalones ante la mirada suspicaz de uniformados que han requisado ‘letales’ botellines de agua, los pasajeros del avión son tratados como ganado sospechoso de ser potencialmente terrorista.

Y es que si en algún lugar del mundo es evidente que han triunfado los regímenes totalitarios es en los aeropuertos. En ningún otro lugar del mundo el ciudadano es sometido a una pérdida de derechos y a un trato más humillante que en las que están consideradas como las más modernas estaciones de transporte, en las que todo atisbo de democracia se aparca junto al Rent a Car.

Con el único argumento de la sacrosanta seguridad nacional los aeropuertos se han convertido en espacios de pesadillas orwellianas. Son la prueba fehaciente de que el fundamentalismo religioso ha ganado la guerra: los abusos están a la orden del día, las humillaciones se han hecho rutina, la mala educación campa a sus anchas.

Pueden obligarte a que te quites el cinturón y las botas. Y los pendientes, y los anillos, y el reloj, y la cartera… Y la ropa. Pueden escanearte hasta dejarte desnudo. Pueden concluir que por tu cara –o por tu nacionalidad, tu religión, tu raza, tu orientación sexuales- eres sospechoso de portar explosivos o droga. Pueden realizarte una prospección anal y pueden someterte a un interrogatorio. Y pueden hacerlo con total impunidad. Porque con el argumento de que está en juego la seguridad nacional pueden dejarte indefenso.

Portal de América - fuente: Diario Miami

Comentarios  

No todos los aeropuertos maltratan a los pasajeros, los hay como el caso de Méjico DF, que realizan los controles necesario con educación y respeto, podrian aprender de ellos algunos aeropuetos de Estados Unidos, donde la descortesía es el inicio de los controles de seguridad.
El máximo control paranoico lo sufri volando por ElAl en el aeropuerto de Frankfurt y en el de Tel Aviv, recuerdo 55 preguntas a las que fui sometido, obviamente me habre olvidado algunas, mas de una hora de interrogatorio, realemte fue un control extremadamente estresante, que incluyo apertura de cartas personales de mis hijas a sus primos , apertura de regalos , revision integra del equipaje.
Estoy de acuerdo con los controles, pero los mismos deben realizarse con educacion y respeto, asi los vivi en Mejico DF.

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