por Sergio Antonio Herrera, desde Montevideo
El discurso de Fernando Tapia, el nuevo presidente fue medido y de propuesta jugada, invocando hasta el cambio de nombre para el MINTUR, que se convierta en el Ministerio de Turismo e Inversiones.
Fue homenajeada la presidente saliente Marina Cantera, luego de cinco años al frente de la institución.
El cierre a cargo de Alejandro Abulafia presentando Expo Turismo Uruguay, una feria que aparenta ser muy interesante para abril próximo, fue de lo mejor de la noche.
El Monitor presentado por CERES a nuestro entender, es el más flojo de los vistos en estos años.
Para ver el Monitor de CERES haga ckick AQUÍ.
Hablaron todos los directivos, no quedó nadie sin pasar al frente. Y eso siempre tiene el mismo resultado, convierte al evento en algo interminable.
¿Exitosa gobernanza público-privada o dependencia obligada?
La Cámara Uruguaya de Turismo atraviesa hoy una zona gris que merecería ser discutida sin eufemismos.
Cuando una gremial empresarial incorpora a ANTEL, al Ministerio de Turismo y al Banco República como socios estratégicos, deja de ser un actor plenamente independiente.
No se trata de cuestionar el diálogo público-privado, necesario y deseable en cualquier política turística, sino de advertir que la dependencia institucional introduce condicionamientos silenciosos: limita el disenso, modera la crítica y redefine el rol gremial.
La pregunta de fondo no es si el Estado debe estar cerca del sector, sino hasta dónde una gremial puede acercarse al Estado sin dejar de ser gremial.
Prácticamente todo lo expresado fue comentado en corrillos también por empresarios presentes, en voz baja, en tono coloquial.

