por Sergio Antonio Herrera, @DelPDA en Twitter
Desde aquel amargo primero de julio del año pasado, Gladys solía llamarme para saber de mí, para contarme de ella y una vez, para pedirme que le juntara en una carpeta todo lo que había escrito sobre "El Pelado", "para dejarle a los
nietos" me dijo. Se la entregué el 27 de setiembre pasado, en la Junta Departamental, cuando se le tributó un sentido homenaje a Mario al que acudió acompañada, entre otros, por Claudio como lo vemos en la foto adjunta.Lamentablemente quienes debían hacerlo, no lo hicieron, nadie nos avisó y me enteré de su partida hace pocas horas y de casualidad, hablando con un amigo.
En todos los años compartidos hubo más maduras que verdes pero recuerdo nítidamente un encontronazo, cuando a finales de los setenta éramos competencia. Los Amestoy en Viajes Cynsa, en 18 de Julio 1120 en la esquina de la Plaza Libertad y yo en Unitours, en el primer piso de la Galería Polvorín.
Porque nadie vaya a pensar que Gladys era apenas "la señora de", siempre participó, siempre estuvo en primera fila junto a Mario defendiendo los intereses de la empresa, como debe ser.
Entonces de común acuerdo, por teléfono, "fijamos una cancha neutral" y nos encontramos en el Bar Lusitano (de los Araújo), en 18 de Julio y Paraguay, en una ubicación equidistante...
Y nos dijimos de todo un poco. Con respeto pero con bronca y desde esa vez, nunca más una pálida.
La última vez que la vimos personalmenmte fue en marzo, cuando la Cámara de Turismo le hizo un homenaje a Amestoy y allí como siempre me preguntó por toda la familia y me reiteró su cariño. No va a ser fácil desde ahora, recomponer la información mental y ubicar a los Amestoy fuera de nuestras vidas cotidianas. Seguirán siempre ahí, donde estuvieron todos estos años, quizás un poco más alto.Nos vemos.
Portal de América


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Nunca te olvidaré Gladys; que descanses en paz.