Memorias de un agente de viajes XI: de actualidad
Miércoles, 11 Agosto 2021 18:44

Memorias de un agente de viajes XI: de actualidad

La próxima apertura de fronteras me trajo recuerdos de hace medio siglo. A principios de los ‘70 o fines de los ’60  trascendió la noticia de una amenaza terrorista de hacer  un Verano Caliente en Punta del Este, lo que era coherente con la consigna “habrá patria para todos o para nadie” y con una serie de atentados “anti-oligárquicos” a ambas márgenes del Plata.

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por Damián Argul, desde Carrasco, Uruguay

Como no podía ser de otro modo esto afectó al turismo, aunque  de manera no comparable con los efectos de la pandemia actual, pero las reservas hoteleras cayeron sensiblemente y la temporada se enlenteció.

Señalo como curiosidad que creció el negocio de las lanchas “Tuttie”, ya que los argentinos no trajeron sus yates y los hermanos Kalopper se beneficiaron alquilando viajes de pesca y a Gorriti.

Ante esta realidad se nos ocurrió preparar una programación atractiva para la próxima Semana Santa, iniciativa que acompañaron algunos hoteleros, especialmente el inolvidable Petiot Sader del Playa y Península, Porta del Chiberta y Carballas del Oasis.

Jorge Magariños Micoud de Pluna la acompañó con entusiasmo más allá de sus obligaciones como funcionario de la línea aérea oficial.

La idea era programar actividades durante todos los días a la mañana, a medio día,  tarde y noche.

Para ello contamos con numerosos apoyos: embajadas, el Club de Pesca el Médano, el Cantegril, y hasta los rematadores locales con los que se organizó el “Remate Fin de Temporada.”

Hubo un festival de cine en la Liga de Fomento, almuerzos gastronómicos, torneos, desfiles de moda, clases de maquillaje e incluso de karate que empezaba a ponerse de moda.

En el Casino Nogaró se instaló un “lounge de encuentro” con varios livings con TV, amoblados por Casa Díaz, diarios, revistas y servicio de café gentileza de Bracafé.   

Esto atrajo a los clientes de hoteles que carecían de espacio social, en una época que no estaba el Punta Shopping y no había comodidades para poder sentarse sin consumir algo en ningún lado.

El lanzamiento de la propuesta en Argentina con el invalorable apoyo de esos grandes amigos de los uruguayos que fueron Mario Zirolli  (Furlong), Zellis Prati (Zenith) y Holdemar Andreoni (Delfino Turismo), demostrando que los argentinos nunca nos fallan.

Vino muchísima gente y los hoteles se llenaron todos los días. Posiblemente la misma cantidad de gente o quizás un poco menos,  hubiese venido igual si no se organizaba nada, pero todas las actividades estuvieron a full demostrando la necesidad de la gente de recibir propuestas motivadoras.

No hubo ayuda económica  del Estado ni fue necesaria, tal como parece  imprescindible en estos tiempos. Sí hubo mucho trabajo y muy buena onda. En lo personal me deslomé,  sobre todo porque los hoteleros, con la casa llena, tuvieron poco tiempo para acompañar.

A partir de esto Hebert Buencristiano, quien fuera mi primer jefe y quien me contagiara la pasión por el Turismo, me llamó para trabajar juntos en ICCA Uruguay y en una idea similar en el Hotel San Marco, siguiendo el ejemplo del Club Med, lo que finalmente  desembocó en Club del Sol.

Portal de América

Comentarios  

Gracias Perucho por compartir tu prodigiosa memoria y tu riquísima historia en el turismo en esta saga maravillosa que nos regalas. El verdadero turismo “lo hicieron” los agentes de viajes (luego encasillados como operadores al barrer) pero para las jerarquías de turno no vale la pena consultarlos, prefieren contratar amigos aunque de turismo sepan tanto como vos y yo de física o química. Abrazo.
El Director

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