Londres, a prueba de fuego
Jueves, 25 Agosto 2011
Después del susto de hace un par de semanas, Londres vuelve a ser la Capital del Mundo, el lugar perfecto donde pasar un fin de semana en cualquier época del año y más ahora que está ya prácticamente lista para acoger las próximas Olimpiadas de 2012.
por Javier Mazorra
Incluso quien haya estado hace menos de un año se va a encontrar con muchísimas novedades, comenzando por The Shard, ese rascacielos de 310 metros en forma de pirámide diseñado por Renzo Piano que ya es el edificio más alto de Europa. Desde un punto de vista gastronómico, la gran sorpresa es Dinner, el nuevo restaurante de Heston Blumenthal -famoso por sus tres estrellas Michelin- en el Hotel Mandarin Oriental. ¡Qué nadie se asuste! Ofrece un menú de tres platos por 28 libras a cualquier hora, permitiendo que casi todos nos sintamos ricos y famosos por un par de horas, mirando a Hyde Park desde las ventanas mientras disfrutamos de su recreaciones de platos históricos ingleses. Además, es una excusa perfecta para estar en uno de los hoteles más bonitos de Londres y a unos metros de los apartamentos más caros del planeta. Y si alguien quiere darse el capricho de probar su mítico Meat Fruit, lo puede hacer por 13,50 libras, que tampoco es para arruinarse.
Londres puede parecer caro para quien no la conozca, pero hay un montón de trucos para pasar por ella sin que nuestro presupuesto sufra demasiado. Comenzando por el vuelo. Hay una enorme competencia entre las diferentes compañías aéreas, y vale la pena mirar bien las tarifas de British Airways o Iberia. Pueden ser las más económicas. Al llegar, en el mismo aeropuerto, muy importante, pasar por el Travel Centre y preguntar según los días que nos vamos a quedar, cuál es la tarjeta de transporte que más nos conviene y hacernos con una Oyster Card, la ostra que abre casi todas las puertas a la ciudad.
Planes que no arruinan
Para quien le guste comprar, además de la nueva zona de Kings Road donde Saatchi ha montado su nueva espectacular sala de exposiciones en los antiguos cuarteles de Chelsea (entrada libre); lo último es el nuevo centro comercial One New Exchange>, diseñado por el siempre juguetón Jean Nouvel y desde cuyo café, en el último piso, se domina la Catedral de Saint Paul y prácticamente todo Londres. Es su primera obra en la ciudad, si descontamos el pabellón que se sacó de la manga el verano pasado en Hyde Park
Quien se sienta romántico o nostálgico puede tomarse un té con pastas a las cinco en el renovado Hotel Savoy, con vistas al Támesis. Y a la hora de tomar una copa, tiene otra oportunidad de oro de sentirse poderoso en el bar del nuevo hotel W, en Leicester Square. No hay ningún problema para encontrarlo. Es una caja de luz que va cambiando de color a lo largo de la noche. Hay que subir al primer piso. Aunque pueda parecerlo, no es una discoteca... Es un hotel, pero lleno de sorpresas. Las paredes están llenas de platos pero ¡qué platos!
Y a la hora de encontrar un hotel para dormir, hay mil posibilidades. Empezando por los económicos y funcionales Travelodge. Hay uno estupendo muy cerca de la Tate Modern, o los de cadenas españolas como el Meliá, el NH o el H10 de Waterloo, pasando por cualquier otro que esté de oferta. No suelen faltar. ¡Hay tantos hoteles!
En lo que respecta a los museos tampoco arruinan a nadie. Casi todos son gratuitos, incluidos el British Museum, con ese fabuloso patio interior a prueba de lluvia, o la National Gallery, donde han reproducido un cuadro de Van Gogh en Trafalgar Square en forma de jardín vertical, como el de la Caixaforum de Madrid o el Victoria & Albert Museum. Quien busque lo último en arte contemporáneo tiene que dirigirse al barrio de Shoreditch. Allí es donde están ahora las galerías más punteras pero también los grafiteros que han dado el salto a la fama. Para conocer de primera mano en las mismas paredes sus obras más representativas, se puede consultar London Street Art.
Y quien quiera ver algo de las Olimpiadas ya puede acercarse al Estadio de Wembley de Foster o al pabellón acuático de Zaha Hadid. ¿Quién da más que Londres? Quizás Nueva York, pero está mucho más lejos... para un fin de semana.
Portal de América . Fuente: www.ocholeguas.com

