Refugio para cosmopolitas
Miércoles, 03 Agosto 2011

Refugio para cosmopolitas

A la altura del destino en el que se emplaza, la anhelada Capri, este sofisticado hotel es un tributo al Mediterráneo, pero también a muchos de los rincones más interesantes del globo. De ahí que el Tiberio Palace sea el destino ideal para todo viajero empedernido.


por María Fluxá

Fue uno de los primeros hoteles de la isla, allá en el siglo XIX. Entonces Capri ya gozaba de un lugar privilegiado en el mapa de los destinos soñados por todo viajero. De esa época queda una impresionante escalera que todavía hoy articula el sofisticado interior de este hotel, cuya remodelación se concluyó recientemente.
Detalle del 'lobby'.

Modernidad, acogimiento y exclusividad. Estas son las señas de identidad a las que respondía esa reforma iniciada en 2010, y que han hecho del Capri Tiberio Palace una dirección indispensable en esta isla italiana condenada a nunca pasar de moda.

Sus colores evocan el Mediterráneo, pero es su decoración de inspiración vintage y esos souvenirs que son guiños a todos los rincones del planeta lo que lo convierten en una de las direcciones más chic del momento. Eso se adivina nada más pisar su Lobby, inundado por la luz mediterránea, y las zonas comunes de estar, tan propicias a la conversación y la lectura con su ambiente acogedor y sofisticado.
Volcado al mar

Que el Tiberio Palace sea una de las direcciones más deseadas de la isla también se debe al Spa Tiberio (1.200 metros divididos en dos plantas, con piscina interior, jacuzzis, zona de aguas así como gimnasio, abierto para los que no son huéspedes también) y a su restaurante, el Terraza Tiberio, donde el chef local Marco Iaccarino sirve una cocina de fuerte identidad regional, sabiamente reinterpretada, a la que acompaña una impresionante bodega.
Detalle de una 'suite'.

El Capri Tiberio Palace lo componen 60 habitaciones y suites, donde mandan los colores sutiles. Aunque su decoración es exquisita y no falta ningún detalle tecnológico, el protagonismo lo sigue ostentando el paisaje al que se asoma. Eso se comprende muy bien en las espectaculares suites (la Ambassador, la Imperial y la Bellevue), de enormes dimensiones, y con amplísimas terrazas desde las que contemplar este Mediterráneo tan privilegiado.

Esas mismas vistas se obtienen desde la Terraza Mojito (que puede alquilarse para eventos en exclusiva), un mirador 360º con jacuzzi, hamacas y tatamis. La otra terraza indispensable en este hotel (ideal para ver y dejarse ver) es la del Jacky Bar, punto de encuentro tanto de huéspedes como de habituales en la isla.

Portal de América - Fuente: www.ocholeguas.com

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