La odisea de viajar sin nafta
Miércoles, 27 Julio 2011
Primero, fueron las cenizas del volcán. Después, la escasez de combustible. Eventos impredecibles y no tanto, amenazaron hasta último momento la escapada a la nieve. Las cenizas se disiparon en el cielo y, abajo, se mezclaron con una gruesa capa de hielo. Lo que no se disipó fue la incógnita sobre la nafta: llegar hasta la Patagonia, adentrarse en ella, y volver a casa desde allí no era tan sencillo como subirse al auto y andar.
por Luján Scarpinelli
De ida, no hubo demasiados problemas. Pero lo imprevisible sucedió cuando los Cordero, una familia platense, emprendieron la vuelta una semana después de pasear entre Bariloche y San Martín de los Andes.
La luz en el tablero del Focus se encendió algunos kilómetros antes de llegar a Puelches, una pequeña localidad pampeana o el centro geográfico de la Argentina, ubicado sobre la ruta nacional 152. Había intentado cargar unos 100 kilómetros antes, pero los tanques estaban secos desde hacía dos días. Siguieron esperanzados, pero advertidos de que sólo les cargarían 100 pesos.
"Ni siquiera eso nos cargaron. No había más nada", relató Eduardo, padre de dos varones adolescentes, que viajaba también junto a su esposa Iris. Con la aguja tan baja y la señal titilante no podían llegar hasta General Acha, el siguiente punto en el mapa donde, les dijeron, también cargaban en cupos.
Llegaron a Puelches por la tarde. No encontraron en el pueblo quien pudiera venderles el combustible ya que tampoco estaba en los tanques de los lugareños. "Los que viajaban en grupo se pasaban la nafta de auto a auto, y algunos fueron y vinieron con bidones más de 100 kilómetros para que sus compañeros de ruta pudieran seguir camino", contó Iris.
A ellos no les quedó más que esperar, allí, en Puelches. Se fueron de noche, después de cuatro horas de espera. "Cuando llegó el camión, había más de 20 autos haciendo cola", recordó como una anécdota el hecho que lo obligó a pasar la noche desandando la ruta hacia La Plata, atravesando tramos de espesa niebla. Pagaron 5,80 por litro, hasta los 180 pesos. "Los 80 fueron una gentileza del playero", bromeó Eduardo, en diálogo con lanacion.com .
Pasadas las 22, partieron llevándose una pequeña parte del combustible que, según el ministro de Planificación, Julio De Vido, "está en los tanques de los autos". El caso de los Cordero ilustra las dificultades que afrontaron distintas familias para movilizarse estas vacaciones.
Carrera de precios. Los 180 pesos que cargaron los Cordero se traducen en unos 30 litros. Con esa suma, hicieron una carga de poco más de medio tanque, insuficiente para un viaje. Por fortuna, no volvieron a presentarse inconvenientes: en el resto del camino no hubo más problemas que vencer el peso de los párpados hasta que el vehículo entró en el garaje de su casa cuatro horas más tarde de lo planeado, cerca de las 8 de la mañana.
En el sur, el combustible era más caro. Pero el día posterior a la llegada a La Plata, la familia descubrió que ya no habría tantas diferencias en los altos precios patagónicos. Es que estos días las petroleras volvieron a reacomodar sus precios al alza.
El lunes, para acortar la brecha entre los precios que separan a sus productos de los del resto de sus competidores y desincentivar a la intensa demanda que afronta en el mercado local, YPF volvió a incrementar sus productos alrededor de un 5%. Ayer lo hizo Shell, en un 3,6%.
Súper aumentos. Una mirada retrospectiva muestra que el súper se encareció, en promedio, un 31% en el último año, según datos de Montamat y Asociados, consultora del ex secretario de Energía Daniel Montamat, que releva el mercado local mes a mes. A ese porcentaje habría que añadirle el actual, de 3,6 y 4,3%, según la firma.
La marca demuestra cómo el combustible superó el ritmo de la inflación, estimada por privados por encima del 20% anual.
El litro de súper que en julio de 2010 se pagaba 3,44 pesos, se consiguió hasta el lunes a un promedio de $ 4,51. Pero el alza de YPF, que concentra más de la mitad del mercado, elevó la media del mercado, ya que cuando sube el precios, sus movimientos son seguidos, más tarde o más temprano, por el resto de las firmas.
Más atrás, en julio de 2009, el litro de súper costaba 3,19 pesos, un 41% menos que en junio último. Los datos correspondientes al mes pasado, fueron publicados en la página de la Secretaría de Energía. Allí se señala que la nafta de YPF se consiguió a 4,32 pesos en la Capital, mientras que el resto de las marcas osciló entre los $ 4,5 y $ 4,89.
Nuevos precios en el surtidor. Desde esta semana, los carteles de YPF exhiben un alza acorde al último anuncio: de 4,32 el litro de súper pasó a 4,51 pesos, un 4,3% más. En la angloholandesa Shell, el mismo producto trepó en Capital 3,6%, desde 4,69 hasta los 4,86 pesos.
Portal de América - Fuente: www.lanacion.com.ar

