Gianni Onorato: “Una persona que no es curiosa no puede ser innovadora"
Miércoles, 29 Junio 2011
JMCadenas
El ejecutivo italiano Gianni Onorato, presidente de Costa Cruceros, define las vacaciones como “un valor” y defiende que deben equilibrarse con el trabajo porque “los países que dan poco ocio son menos productivos”.
por Yovanna Blanco 0.
No puede negar que es italiano. El contexto –la entrevista se celebra en la Embajada de Italia en Madrid– y, sobre todo su estilo, le delatan. Ataviado con un traje oscuro a rayas, luce todos los complementos que visten a un hombre de catálogo: corbata, reloj de marca y gemelos. Nacido en 1960 en la ciudad napolitana de Torre del Greco, luce un aspecto juvenil. Es Gianni Onorato, presidente de Costa Cruceros, un hombre de la casa, que este año cumple sus bodas de plata en la naviera.
La suya es una familia numerosa, compuesta por cinco hermanos (todos varones), uno de ellos su gemelo, de profesión policía fiscal. Una tendencia que se rompe en la siguiente generación. Onorato, casado en dos ocasiones, tiene dos hijas y acaba de ser padre de la tercera. Su interés por los idiomas, principalmente el alemán, le llevó a estudiar lenguas extranjeras y literatura en el Instituto Oriental de Nápoles, que más tarde completó con cursos de gestión en las escuelas de negocio SDA (Italia) y Fontainebleau (Francia).
Manera de vivir
Durante un año, trabajó como responsable de alimentación y bebidas en un crucero que cubría la ruta entre Miami y Nueva York, pasando por el Caribe. “Entonces, me ofrecieron trabajar para Costa Cruceros en Italia”, recuerda Onorato. Y, lo que empezó como un trabajo temporal, se convirtió en una manera de vivir en la que ha probado casi todo: “Cuando me cansaba de lo que hacía, cambiaba de departamento pero dentro de la misma compañía”.
Si tuviera que elegir, ¿con cuál se quedaría? Primer descarte, las finanzas y la administración. “Se gana más dinero en la parte comercial, pero el trabajo más excitante y creativo es la restauración porque siempre piensas en el cliente”, afirma este aficionado al mar que no elige un crucero para pasar sus vacaciones porque “Costa inaugura cada año un barco y aprovecho mi tiempo libre para probar otras experiencias”.
Onorato opina que las vacaciones, junto a la buena comida y a los productos de estética, son las tres cosas irrenunciables para una persona, incluso, durante una crisis económica. A la hora de hablar del ocio, Onorato tiene claro que “hay muchos tipos de vacaciones que satisfacen a un cliente, pero la que consigue tocarle la fibra sensible es aquélla que logra fidelizarle”. ¿Por qué es tan importante acertar a la primera? “Las vacaciones son un valor muy apreciado, no se puede fallar en la elección y deben equilibrarse con el trabajo. Los países que dan pocos días libres son los menos productivos”.
Obsesionado con el cliente, palabra que aparece constantemente en su discurso, Onorato defiende que la curiosidad es el rasgo más importante en una persona, ya que “permite conocer la realidad al 100% y encontrar la solución a todos los problemas”. En su opinión, hay muchos ámbitos de la vida en los que la gente recurre a preguntas genéricas y elude indagar, conocer los detalles. “Me di cuenta, durante una estancia en Asia, de que la capacidad de escuchar a veces no existe en Europa”, reconoce.
Por este motivo, en su opinión, “cuando dos personas no se comprenden es porque no se hacen las preguntas correctas. No queremos saber la verdad porque tenemos miedo de descubrir algo que no nos guste”. El afán por conocer es lo primero que evalúa el presidente de Costa Cruceros a la hora de contratar a un nuevo empleado: “Una persona que no es curiosa no puede ser innovadora ni leal, ni podrá ser capaz de comunicarte lo que acaba de descubrir”.
Empresa familiar
El ejecutivo transalpino ha vivido en sus propias carnes la transformación de la compañía, que pasó de ser propiedad de la familia genovesa Costa a estar controlada por Carnival, primera naviera del mundo y único accionista desde 2000. En palabras de Onorato, “como empresa familiar, había miedo a invertir a finales de los ochenta y principios de los noventa para hacer frente a la competencia”.
La incertidumbre de ese periodo fue el momento más difícil de su trayectoria profesional y, a la hora de elegir, cree que el cambio fue la mejor opción. “No hay familia o inversor privado que tenga músculo financiero para invertir 500 millones en un barco, es necesario una empresa grande, especializada y con acceso a recursos”, señala. En el día a día, Onorato considera que, “en una familia, se desvirtúa la función del gestor porque hay una vinculación con la propiedad”.
En 1997, la entrada de los nuevos gestores, Carnival y la británica Airtours, imprimió un impulso al crecimiento de Costa Cruceros, cuya estrategia contemplaba sumar 13 nuevos barcos entre 2000 y 2012, con una inversión de 5.500 millones. “Tras la entrada de Carnival, lo que más me sorprendió fue que mantuvieron a todas las personas en su cargo durante un periodo de cinco años con la consigna de que cada uno era responsable de su futuro”, puntualiza.
A partir de entonces, comenzó la edad dorada de la firma de cruceros.
El secreto fue, según el presidente, que “Carnival entendía perfectamente nuestro negocio porque también era el suyo y también nuestros problemas, ya que tuvieron nuestro tamaño”. La cordialidad cristalizó en adquisiciones, como la compra de la alemana Aida o de la española Iberocruceros, nacida en 2007 de la alianza con el grupo turístico Orizonia. “La clave del éxito fue dejar la responsabilidad al equipo que estaba”, resalta Onorato. En 2010, los ingresos consolidados de Costa Cruceros crecieron un 12%, hasta 3.000 millones de euros, y los pasajeros, un 18%, hasta 2,1 millones. En el Viejo Continente, la industria movió 5,5 millones de personas, un 30% del mercado mundial, con una repercusión económica de 35.200 millones de euros.
Onorato define el sector como “un negocio pequeño, con cuatro o cinco actores, pero con una gran visibilidad porque vendemos sueños y un producto con alma”. Y, también, muy italiano. “Es una cuestión de vocación, tradición y oportunidad geográfica. En España, no hay industria de construcción ni de reparación de barcos, pero sí hay, por ejemplo, una gran cultura hotelera”, agrega.
Itinerarios
Gianni Onorato, que lidera Costa Cruceros desde abril de 2004, admite que la inestabilidad de Túnez y Egipto, y el tsunami de Japón fueron un contratiempo para la compañía, que se vio obligada a cambiar un 30% de sus itinerarios (200 sobre un total de 650).
A pesar de todo, los mimbres son sólidos. “Vivimos una crisis larga pero que va a pasar, no hay un gran riesgo para el negocio”, sostiene. Por su parte, considera que aún tiene mucho que aprender y aportar a Costa Cruceros. ¿Su objetivo? “Quiero convertirla en una buena compañía y en un lugar deseado en el que la gente quiera trabajar”.
En clave personal
Dónde nació: En Torre del Greco (Italia) en 1960.
Qué estudió: Literatura y Lenguas Extranjeras en el Instituto Oriental de Nápoles.
Su trayectoria: Llegó a Costa Cruceros en 1986 y, desde entonces, no ha abandonado la naviera. En estos 25 años, ha trabajado en distintos departamentos.
La empresa: El origen de Costa Cruceros data de 1854 y está ligado a Giacomo Costa fu Andrea, comerciante de tejidos y aceite de oliva entre Génova y Cerdeña.
Su puesto actual: En abril de 2004, fue nombrado presidente de Costa, filial de la estadounidense Carnival.
Sus máximas: El rasgo más importante de una persona es la curiosidad.
El futuro: Se ve en Costa, a la que considera que aún tiene que aportar.
Los 'hobbies': Estar con su familia, el esquí y disfrutar de su casa junto al mar.
Un origen ligado al aceite y los tejidos
En 1854, Giacomo Costa fu Andrea creó la compañía que lleva su nombre, que pronto se hizo un hueco en el transporte de tejidos y aceite de oliva entre Génova y Cerdeña, que después amplió a Australia para surtir a los emigrantes italianos de productos nacionales hasta lograr una flota de ocho barcos bautizados con los nombres de miembros de la familia. La Segunda Guerra Mundial dejó con un sólo navío a los Costa, que diversificaron su negocio al transporte de pasajeros (fue la primera compañía en ofrecer aire acondicionado).
El 2 de julio, bautizará su 15º barco, el Costa Favolosa, en el que ha invertido 510 millones y con capacidad para 3.800 pasajeros.
Portal de América - Fuente: www.expansion.com

