GOL informó que contrató a “Somar Meteorología, consultora ambiental y meteorológica, para obtener informaciones más exactas sobre el movimiento de la nube de cenizas expulsadas por el volcán chileno Puyehue y su impacto sobre los vuelos comerciales” y sobre la base de sus informes, ayer comenzó a volar.
Esto debería sorprender porque se supone que son los organismos oficiales de nuestro país los que deben establecer los criterios de seguridad y no una consultora privada. Hasta ahora no hubo reacción alguna sobre esta declaración que, en la práctica, desmerece los criterios de las autoridades argentinas para evaluar el tema de la seguridad aérea.
Pero, según explicaron a TuristicaOnline fuentes especializadas, ni la ANAC ni el Servicio Meteorológico tienen la aparatología necesaria como para medir con precisión la gravedad de la situación. La forma de hacerlo es vía la utilización de los instrumentos que tiene el SMN, no aptos para la medición de este tipo de fenómenos y la recorrida por las pistas de los aeropuertos (Ezeiza y Aeroparque, en particular), para ver si allí cae ceniza volcánica.
Esto permitió decir a GOL que, basados “en modelos meteorológicos y de concentración de cenizas conocidos, y utilizando datos extremadamente conservadores en términos de seguridad aérea, se verificó que la densidad de la nube de cenizas en las áreas a ser sobrevoladas hoy es cien veces menor que el límite internacionalmente aceptado para que se realicen operaciones aéreas. De esta manera, GOL encontró las condiciones para retomar los aterrizajes seguros en Buenos Aires (Ezeiza y Aeroparque), Rosario y Montevideo (Uruguay)”.
Portal de América - Fuente: www.turisticaonline.com

