Juguemos en el bosque... y en el spa
Viernes, 15 Abril 2011

Chillán Chillán

Antes que la nieve llegue y transforme el paisaje, una escapada a Termas de Chillán, en la VIII Región, 410 kilómetros al sur de Santiago; relax y aventura en clave otoñal
Desde la capital chilena, un vuelo corto a la ciudad de Concepción. Después, una combi une los 200 kilómetros que transforman el paisaje hasta llegar a Termas de Chillán. Allí el Gran Hotel espera.

Aún con la última luz del día impone su presencia, como mimetizada con el lugar: las 104 habitaciones, distribuidas en siete pisos escalonados, miran hacia la montaña o el bosque. De un lado esperan el volcán que bautiza a la región y las pistas de esquí, que cuando se cubren de nieve suman 10.000 hectáreas (es la pista más larga de América del Sur, con 13 kilómetros). Del otro, frondosos robles se entremezclan con especies autóctonas y magnifican el paisaje con distintas tonalidades verdes. Por allí se deja descubrir la cancha de golf -nueve hoyos-, que en invierno también se reviste de blanco y es recorrida por esquiadores y trineos tirados por perros Alaska malamute.

El nuevo día comienza con clases de yoga y meditación, como para captar la energía del lugar en todo su esplendor. La agenda que propone el hotel es variada. A diario, cada habitación recibe un programa que invita a actividades como trekking, escalada en muro, paintball, golf e infinidad de opciones al aire libre. Los más pequeños tienen su lugar en el Club de la Montaña, donde también se repite la aventura.

Después de un desayuno consistente y con el sol bien en alto, imposible resistirse a un baño en las piscinas termales. Procedentes de la ladera norte del volcán Nuevo Chillán, las aguas nacen de fuente subterránea y en las entrañas de la tierra reciben las propiedades que las hacen especiales. Su composición, rica en magnesio, potasio, sodio, calcio, bicarbonato y sulfato, sumada a la temperatura ideal -37°-, contribuye a la relajación total. La experiencia se completa con el paisaje: la pileta de agua caliente es techada, pero continúa al aire libre -como su par de agua fría, ideal en pleno verano-, permitiendo el placer de nadar con la precordillera como única y silenciosa testigo.

Hasta tanto llegue la primera nevada, el paisaje es verde y brillante. Los árboles son los espectadores y desafían a sobrevolarlos. Primero, con una actividad que eleva la adrenalina. Desde alturas que oscilan entre 20 y 25 metros, el canopy consiste en tirolesas de acero que cruzan de un punto a otro en tramos de hasta 200 metros.

No hay tiempo para el vértigo. Mientras Alejandro, uno de los guías, espera en la otra punta, Ricardo ajusta el arnés y con palabras de ánimo incita a saltar. Sin mirar abajo hay que seguir el impulso a tirarse y una vez allí, la sensación de sobrevolar el bosque es inigualable. El sutil perfume de robles y lengas, el aire fresco y la velocidad -que puede alcanzar los 40 kilómetros por hora- es algo para experimentar. La capacidad de los guías para tranquilizar y dar confianza ayuda a tomar coraje. En algunos casos se puede saltar con ellos. Otros nueve tramos esperan y al llegar al último es imposible no querer seguir volando: el miedo inicial desaparece y el cuerpo y el espíritu, más livianos, se preparan para la próxima aventura.

Cuando uno siente que dejó la adrenalina atrás y espera un simple paseo entre los árboles como siguiente entretenimiento, la emoción sorprende una vez más. Arborismo es el nombre de la actividad que une, en ocho plataformas, un circuito de puentes colgantes con distintas dificultades, que desafían la concentración y el equilibrio de aquel que se anime. Una vez más, Alejandro enseña con increíble destreza la técnica que consiste en avanzar entre tablones, troncos y tronquitos, unidos entre sí con sogas y cables de acero, a más de 10 metros. Parece sencillo, pero la advertencia es clara y no da lugar a arrepentimientos: quien inicie el primer tramo debe culminar los siguientes siete. Las plataformas no disponen de puente para bajar hasta el último punto. Literalmente se puede caminar entre los árboles. Si algún lugar queda para la duda, el segundo antes de posar el primer paso en el puente colgante define el rumbo de la aventura. Igual que en el canopy, el clic de la traba de seguridad del arnés es el sonido de largada. Y el vamoooos que grita el guía desde la otra punta, el incentivo final. Si en la caída libre anterior el miedo podía atenuarse cerrando los ojos bien fuerte, aquí deben estar abiertos, siguiendo cada movimiento, uniendo equilibrio y concentración, y ahuyentando el vértigo que de a ratos quiere traicionar.

De a poco la tensión inicial baja y ya sobre el final, con el terror a las alturas casi vencido, Alejandro aplaude a los alumnos de turno.

Ya en suelo firme aguarda Alfredo junto a su entrenado equipo: ocho caballos fuertes y fibrosos, con músculos forjados en infinitas subidas y bajadas por la montaña. En una hora de cabalgata y cinco kilómetros de recorrido se descienden 300 metros para disfrutar del paisaje en distintos ángulos. Poco antes de encarar el ascenso, el camino se adentra al corazón del bosque, y parece que por un instante su espíritu se hace presente: el aire se respira fresco y húmedo, unos pocos rayos de sol intentan colarse entre el follaje espeso, los líquenes coronan las especies de lengas y coihues. El absoluto silencio sólo se quiebra por el ligero y constante trote del caballo, que avanza de memoria por los senderos angostísimos y empinados, haciendo del paseo otro punto de encuentro íntimo con el lugar.

Por Daniela Dini
Para LA NACION


CONECTARSE CON LA ENERGIA DEL LUGAR
Todas las actividades en Termas de Chillán tienden a un reencuentro con lo natural. Desde las aventuras al aire libre hasta inmersiones en las aguas de montaña, con propiedades beneficiosas para la salud; el Gran Hotel también recibe con terapias alternativas en su spa a la carta. Se puede elegir entre distintos masajes, como tailandés o descontracturante; tratamientos de vapor, sauna, de agua y barro mineral y terapias alternativas, como reflexología, reiki o aromaterapia. Para aquellos afines a técnicas más espirituales es recomendable el recientemente incorporado masaje antiestrés, una combinación de armonización de energía, lectura de aura e imposición de manos que logra liberar las tensiones más profundas. Los precios de las opciones están entre 20 y 60 dólares.

EXCURSION A UN VOLCAN
El volcán Chillán plantea excursiones imperdibles para los amantes del trekking, como la caminata hasta las fumarolas. Así se conoce a los géiseres volcánicos que emanan vapor caliente y brindan un espectáculo observable temprano por la mañana, o bien a últimas horas de la tarde, cuando la temperatura baja. Según el estado físico se puede completar la excursión en dos horas. Otras opciones para llegar son a caballo o, en invierno, mediante aerosillas.

LA CIUDAD Y LAS TERMAS
La ciudad de Chillán fue fundada oficialmente en 1580, pero mucho antes de eso, en tiempos prehispánicos, ya eran conocidos los beneficios de las aguas. Los aborígenes de la zona les atribuían características mágicas y su nombre en mapudungún significa silla del sol. Muy cerca de la Patagonia argentina se alinea con la ciudad de Cutral-Có, en Neuquén, y siglos atrás el paso fronterizo era frecuentado por traficantes de sal y para el intercambio de animales. La ciudad, de casi 162.000 habitantes, se encuentra a 82 kilómetros del complejo termal. Allí, a 1650 metros sobre el nivel del mar, las variadas opciones hoteleras incluyen el resort de montaña que agrupa al Gran Hotel, el hotel Pirimahuida y los condominios (departamentos de lujo, distribuidos en seis edificios), y el hotel Nevados de Chillán.

DATOS UTILES
Cómo llegar
LAN opera dos frecuencias diarias de lunes a viernes y una los domingos, con escala en Santiago, Chile, hacia Concepción. Desde allí, un transfer realiza el traslado de 200 km hasta las termas, a 82 km de la ciudad de Chillán (Economy desde US$ 284, Premium Business desde 1330). ww.lan.com

Dónde dormir
El Gran Hotel Termas de Chillán es el resort cinco estrellas que ofrece un programa completo de hospedaje y actividades. El paquete de 4 días 3 noches, incluyendo aéreos y traslados, pensión completa, baños de vapor, sauna y uso de la piscina, tiene un valor de US$ 1079 por persona (no es válido para feriados y fines de semana largos, y rige del 25/04/11 al 31/05/11).
www.termaschillan.cl

Portal de América - fuente: www.lanacion.com.ar

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