Olga Martí de Oliva: “Hay un creciente interés por conocer lo que tenemos para ofrecer en el campo”
Lunes, 07 Febrero 2011

Olga Martí de Oliva: “Hay un creciente interés por conocer lo que tenemos para ofrecer en el campo”

El turismo rural es una actividad que se afianza en Argentina y que cada vez más está presente en la mente del público.

Para tener un panorama del segmento, conocer qué ofrecen los establecimientos y qué prefieren los visitantes, TuristicaOnline dialogó con Olga Martí de Oliva, secretaria de la Red Argentina de Turismo Rural (Ratur) que actualmente cuenta con alrededor de 300 miembros, con presencia en todas las regiones turísticas de la Argentina.

Ratur cuenta en la actualidad con socios en todas las regiones turísticas del país. Son alrededor de 300 miembros, la mayoría propietarios de estableciemientos ubicados en la provincia de Buenos Aires. Una de las condiciones excluyentes para integrarse a Ratur es que “los establecimientos que quieran ofrecer servicios turísticos, también deben desarrollar actividades agropecuarias”, cuenta Olga.

“El público que nos visita, además de descansar y disfrutar de un entorno natural, se interesa por las actividades relacionadas con la tierra”, dice Olga y agrega que, en ese sentido, “nuestra misión es hacer docencia, es mostrar la actividad genuina del campo, la vida cotidiana de las personas que viven en las estancias”.

Sobre la actividad en general, 2010 fue un buen año para los prestadores de servicios rurales, sobre todo para aquellos asentados en territorio bonaerense, donde la actividad es más fuerte por la cercanía del principal centro emisor, que es la ciudad de Buenos Aires.

Los miembros de Ratur, según nos cuenta Olga, reciben muchas consultas sobre las zonas de los establecimientos y las actividades que pueden realizarse, “pero lo que más preguntan es sobre los servicios gastronómicos, les interesa saber qué van a comer”, dice nuestra entrevistada, y cuenta que “incluso, algunos, nos piden que les armemos circuitos. En estos casos, nosotros nos centramos en cómo está constituido el grupo que nos visita, por ejemplo, si están con niños. Hay gran variedad de alternativas entre los servicios que prestamos, y en cada estancia la propuesta es diferente. De todas maneras, y a diferencia de años anteriores, notamos que el público conoce más de qué se trata el turismo rural”.

Si bien la Red aún no cuenta con un sistema de estadísticas formal, “sabemos que durantes el mes de enero nuestros establecimientos recibieron más visitantes que en enero de 2010”, dice Olga, y este no es un dato menor, “debido a que el verano es el período más flojo para nosotros porque el público sigue eligiendo los destinos de playa. De todas maneras, la estacionalidad no es muy marcada y el flujo de visitantes se bastante parejo durante todo el año, y aumenta en fechas claves como Semana Santa”.

Olga también nos cuenta que los socios de Ratur  perciben que hay un creciente interés en conocer el campo, “sobre todo, por las situaciones de conflicto que se dan en el plano de la política nacional y la sociedad; suena raro, pero dicha situación tiene sus contras y también tiene sus pros”.

En cuanto a los visitantes la gran mayoría son argentinos, principalmente de Capital Federal., no obstante, los extranjeros se animan cada vez más, pero a diferencia de los porteños que aprovechan fines de semana y feriados para “escapadas”, el extranjero planea todo de ante mano, “ya viene con un itinerario armado” y por lo general visita los establecimientos rurales de paso, no fomenta una estadía prolongada.

Sin embargo, explica Olga, “hay casos de extranjeros que sí se quedan en nuestros establecimientos para ver cómo se realiza, por ejemplo, la siembra directa o el trabajo de criadero con algún tipo de ganado en particular, pero es un público más reducido, que viene especialmente para ver eso”.

Entre las alternativas que se ofrecen a los visitantes, Olga destaca antes que nada “la tranquilidad del entorno rural. Mucha gente viene a estar tranquilo, a descansar sin hacer nada”. Pero hay otro público que busca otras cosas, como paseos en sulky o carros, cabalgatas. También, son pocos los que se resisten a probar suerte con entretenimientos propios del ámbito rural como la taba o las bochas y realizar paseos a las localidades vecinas a los establecimientos.

Sobre este último punto, Olga subraya que dicha derivación de público a las localidades vecinas “es uno de los principales aportes del turismo rural a las economías locales, porque cada nuevo establecimiento que se abre al turismo potencia la zona y contribuye con el comercio local”.

Sobre este tema de fomentar las economías locales e incentivar a potenciales futuros socios, Ratur viene realizando una serie de cursos llamados “Capacitarse para crecer”, donde se les brinda a los socios conocimientos básicos sobre economía, empresa familiar, trato con el turista, etc.

En principio estos cursos eran exclusivos para los miembros de la Red, pero actualmente son abiertos al público en general, “porque de esta manera también se estimula a los pequeños productores de las localidades a que se integren con sus productos al circuito económico que ofrece el turismo, por ejemplo, a artesanos o productores de dulces regionales”.

fuente: turisticaonline.com

foto: www.hideout.com.ar

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