IATA Cuatro piedras angulares de cambio en la visión 2050
Miércoles, 09 Junio 2010

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo -IATA- pidió a los líderes de la industria de la aviación que miraran más allá de la crisis que ha golpeado al sector durante la última década, y que definan la estrategia para crear un futuro sólido.

Dicha petición la hizo Giovanni Bisignani, director general y CEO de la IATA, en la 66 Reunión General Anual de la IATA, anunciando así una previsión de US$ 2,500 millones de beneficio para las compañías aéreas en 2010.

“Tenemos la obligación de trabajar todos juntos para definir una visión sobre la que construir un futuro sólido”, dijo Bisignani, quien subrayó su visión para la aviación en 2050. “Estaremos muy cercanos a cero accidentes. Emitiremos la mitad de emisiones de carbono. Habremos eliminado largas esperas con los nuevos sistemas integrados que ofrecerán una mayor seguridad al tiempo que dan servicio a más pasajeros.

Operaremos casi sin retrasos en los cielos mundiales unidos. Compartiremos costos y beneficios a lo largo de la cadena de valor. Seremos una industria consolidada de una docena de firmas apoyadas por especialistas de sectores del mercado. Y ofreceremos valor para los inversores”.

La visión de Bisignani descansa en cuatro piedras angulares de cambio:

Rentabilidad: “Las ganancias efectivas nunca llegarán al balance final mientras las líneas aéreas estén privadas de libertad comercial para manejar sus negocios como cualquier otro tipo de industria. Nuestra pequeña rentabilidad hace que cada imprevisto sea un vuelo de supervivencia”, dijo Bisignani.

“Las restricciones del sistema bilateral son una condena que no nos deja avanzar. Es hora de romper las cadenas. Los gobiernos deben actuar con responsabilidad para garantizar la seguridad operacional e integral, y garantizar el mismo terreno de juego. Una aerolínea necesita libertad para construir su eficiencia a través de las fronteras, para ofrecer mejores servicios a sus clientes, y lograr beneficios sólidos para financiar el crecimiento y la innovación”, agregó Bisignani.

Infraestructura: “Se debe reestructurar la infraestructura pensando en las necesidades de las líneas aéreas, que son el núcleo de la cadena de valor del sector aéreo. Los aeropuertos deben actuar en favor de la eficiencia de las líneas aéreas y dirigir su negocio en base a sus ingresos comerciales. Los aeropuertos deberían retribuir a las líneas aéreas por los clientes que éstas aportan e incluso financiar el sistema de gestión del tráfico aéreo”, dijo Bisignani.

La gestión del tráfico aéreo también debe cambiar. “Es posible reducir a seis los proveedores de servicios de navegación aérea (ANSP) en lugar de los 180 que hay actualmente, y a mitad de costo”, dijo Bisignani. El Cielo Único Europeo (SES) sería el primero de esos seis ANSP mundiales. “Pero para conseguirlo, necesitamos una verdadero liderazgo que reemplace la descoordinada burocracia que hay en Europa actualmente”, señaló Bisignani, que suplicó una fecha para alcanzar los US$ 6,500 millones de ahorro en costos que prometió el SES.

Propulsando la industria: “El combustible para la aviación actual no puede mantener el transporte aéreo a largo plazo. Debemos encontrar una alternativa sostenible, y la más prometedora se encuentra en los biocombustibles, que tienen la capacidad de reducir nuestra huella de carbono hasta el 80%”, dijo Bisignani. Tras el éxito de las pruebas realizadas, se espera conseguir la certificación en un año. “Con frecuencia, los gobiernos sólo actúan cuando el compromiso con el medio ambiente se traduce en ingresos. Los gobiernos deben invertir en biocombustibles y en tecnologías respetuosas con el medio ambiente.

El Cliente: “El cliente está en el centro de nuestra visión de futuro. Tendremos que dar cabida a muchos más. Hacia 2050, habrá 16,000 millones de pasajeros y gestionaremos 400 millones de toneladas de carga. En un par de décadas, la clase media se triplicará de 1,300 millones que hay actualmente a 3,500 millones de personas, un cuarto de las cuales pertenecerán a India y a China. Ajustar ese crecimiento de manera efectiva será un desafío para todas las partes de la cadena de valor (aeropuertos, proveedores de servicios de navegación aérea, fabricantes y gobiernos). Debemos encontrar una solución estratégica y armonizada”, dijo Bisignani.

Respecto a los gobiernos, Bisignani resaltó que la industria del transporte aéreo debe conseguir que sus 2.400 millones de pasajeros participen en el intento de que los gobiernos cambien su actitud excesivamente reguladora y poco comprensiva. “Para conseguir que nuestros clientes adopten una actitud más activa, debemos mejorar la propuesta de valor en cuanto a precios, rapidez y calidad. Hemos reducido el precio de los vuelos hasta un 40% a partir de la liberalización. Pero, a medida que conseguimos que viajar sea más accesible, la rapidez y la calidad se deterioran. La infraestructura no puede seguir el ritmo, lo que se traduce en retrasos tanto en aire como en tierra. Los nuevos procedimientos de seguridad han originado nuevos problemas. Nuestro reto es conseguir el apoyo de nuestros clientes a la hora de reclamar el cambio a los gobiernos”, expuso Bisignani.

Visión 2050 va a ser un proceso abierto, sólido e integral cuyos resultados se expondrán en la AGM2011. El lanzamiento de Visión 2050 se produce tras la interrupción de seis días que sufrió el
transporte aéreo en grandes partes de Europa, como resultado de la nube de ceniza procedente del volcán islandés.


fuente: travelypdate

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