TAP recibió en 1.200 millones de capital público en el 2020 y otros 998 millones el año pasado para compensar la crisis que castiga a la compañía tras la pandemia. El grupo registró en el 2021 pérdidas por 1.600 millones de euros, la mayor caída de su historia, arrastrada por el desplome de su filial en Brasil y por el plan de reestructuración. Un año antes, las pérdidas de la aerolínea ascendieron a los 1.230 millones, mientras que en el 2019 superaron los 95 millones. El Estado luso controla el 100 % de la aerolínea portuguesa.
Portal de América - Fuente: La Voz de Galicia

