ITA es producto de una de las mayores reestructuraciones de compañías aéreas durante la pandemia, aunque la misma comenzó hace más de cuatro años, desde que el gobierno italiano declarara la quiebra de Alitalia en 2017, después de no registrar ganancias desde 1998. Al inicio de operaciones, la nueva aerolínea contará con una flota de 52 aviones (7 de fuselaje ancho y 45 de fuselaje estrecho) y 2.950 trabajadores (Alitalia en 2019 tenía 11.500).
El mercado italiano ha cambiado, y si bien parte de la competencia ha desaparecido, otros competidores han utilizado la crisis para expandirse en Italia. Uno de ellos es Ryanair, la aerolínea más grande de Europa, que ha duplicado su operación en Italia agregando nuevas bases en Turín y Venecia. Por su lado Wizz Air canceló la planificada expansión en Noruega para hacerlo en Italia, abriendo nuevas bases en Nápoles, Palermo y Roma desde que comenzó la pandemia.
Además de estas low cost, la nueva aerolínea italiana competirá con las tradicionales más grandes de Europa, como Air France, British Airways y Lufthansa, que siguieron volando durante la crisis.
ITA planea reconstruir la red internacional que tenía Alitalia comenzando al principio con vuelos a Boston, Nueva York, Tokio y Miami para continuar con Buenos Aires, Los Ángeles, San Pablo y Washington. Para el 2025 tiene como objetivo volar 105 aviones a 74 destinos en todo el mundo.
Finalmente, el nombre y la marca Alitalia, al igual que su tarjeta MilleMiglia, serán subastados una vez que la aerolínea deje de operar.
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