Lo primero que le preguntamos fue cómo estaba el sector, especialmente después del cierre de Semana de Turismo. Lavecchia señaló que "No fue fácil, pues esa semana es un punto alto de la temporada, pero ese hecho ya es pasado. Lo bueno es que a partir de mayo se comenzó a observar un repunte en el número de turistas que visitaban el departamento, fue un mes bueno dentro de la pandemia, controlando siempre los protocolos. Creo que estas vacaciones de julio son muy ansiadas por los operadores, y considero que con el apoyo de las autoridades será un éxito".
En el caso de los establecimientos termales, sostuvo que "No hay un aforo porcentual fijo, sino que el mismo depende de los espacios comunes que tenga cada establecimiento. Y en el caso de los parques termales, depende de la disposición de sus espacios. Por ejemplo el parque del Daymán, en sus 8 hectáreas puede recibir hasta 600 personas. Está todo pensado para que la gente pueda disfrutar sin aglomeraciones".
De aquí en más se espera vaya creciendo la afluencia de visitantes, pues comienza la temporada alta de las termas, con un pico en setiembre y octubre. Los cuidados van a seguir, pero quedaron muy contentos con el resultado realizado por la Universidad respecto a la calidad de las aguas termales, confirmando no sólo la ausencia de virus, sino que no lo trasmiten.
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