El resto de Europa ve esta noticia con mucha preocupación por varias causas. Para el sector turístico, esta medida significa que se perderá parte del movimiento esperado para la primera mitad del verano boreal, pues los viajes masivos de los ingleses recién recomenzarían en agosto. Pero para todas las actividades, es una fuerte señal de alerta, pues demuestra que el virus aún no está dominado. Y aunque en la mayoría de los países europeos hubo en mayor o menor medida una disminución de casos en las últimas dos semanas, hay una parte importante en los que hubo un repunte como en el Reino Unido.
La causa de este repunte es la variante Delta (antes denominada India), que está volviéndose la predominante tanto en el Reino Unido como Estados Unidos. Esta variante es más contagiosa que la original (igual que la P1 originada en Brasil), lo que explica el aumento de casos activos en el primero, y que no sigan descendiendo los nuevos casos diarios en el segundo (EE.UU. está con 15.872 casos activos por millón de habitantes, un 53 % de los cuales tienen una dosis y 44 % dos).
Lo único aleccionador hasta el momento, según el siguiente gráfico publicado por el New York Times, es que si bien los nuevos casos se han disparado, las muertes se han mantenido bajas, lo que parecería demostrar la efectividad de las vacunas ante esta cepa.

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