Pero aunque por un lado se permite viajar, por otro lado dicha actividad está "fuertemente desaconsejada".
Esta resolución activa los viajes de negocios, salud y otros que se entiendan impostergables. Por ejemplo, el tren rápido entre Bruselas y París está funcionando y permite unir ambas ciudades en tan sólo una hora y media, y el rápido entre Bruselas y Londres demora apenas media hora más.
Se están preparando los protocolos en puertos y aeropuertos, tanto si se precisa un PCR como el control de vacunas, para que en el mes de julio, cuando la gente empiece a viajar más, los controles sean ágiles.
En los diarios de Europa este fin de semana se vieron las ofertas de las Agencias de Viajes para el próximo verano con precios muy convenientes. Por ejemplo, una persona que viva en Bélgica puede pasar una semana en la costa italiana, francesa o española por 300 euros con pasajes, hotel y todas las comidas incluidas. Los hoteles trabajarán con el 50% de ocupación como medida precautoria.
Hoy, en la mayoría de los países europeos, la situación aún es difícil y hay confinamientos. La reapertura va siendo lenta, y se va permitiendo la reapertura de las terrazas de los bares, lo que en Bélgica sucederá a partir del 8 de mayo.
También se están realizando torneos deportivos, como el Torneo de Tenis de Barcelona, permitiendo el 50% del aforo de los escenarios, con mascarillas.
Respecto a la parte sanitaria, en Bruselas funciona un gran centro de control que monitorea enfermos, vacunación y disponibilidades de camas en CTI de los 27 países, lo que facililta la atención rápida de los que requieren internación.
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