El acuerdo final supone un cambio muy significativo respecto al anunciado por las dos partes el 3 de noviembre de 2019, cuando IAG anunció que pagaría 1.000 millones por Air Europa. La irrupción del covid-19 ha llevado a ambas sociedades a una situación muy compleja por el hundimiento del tráfico aéreo, por lo que el holding de origen británico y los Hidalgo decidieron renegociar aquellas condiciones.
El acuerdo se alcanzó y se ha firmado este martes, después de que los órganos de gobierno de Iberia e IAG se hayan reunido en las últimas horas para limar los últimos detalles legales. Pero, sobre todo, para validar las negociaciones lideradas en primera persona entre Luis Gallego, consejero delegado de IAG desde septiembre y antes de Iberia, y Javier Hidalgo, su homólogo en Globalia, el 'holding' de los Hidalgo.
La voluntad de Gallego y del hijo de Juan José Hidalgo, fundador del grupo turístico, han facilitado el punto de encuentro, con el foco puesto en el medio plazo, más allá de 2023, que es cuando ahora se espera que el sector vuelva a despegar. Iberia ha aceptado pagar unos 500 millones por Air Europa, ya que IAG ha descontado del precio inicial los dos préstamos de 475 millones de euros concedidos por la SEPI. Aunque el grupo hispano-británico había propuesto abonar esta cantidad en acciones de IAG, que los Hidalgo no podrían vender en cinco años, finalmente las partes han acordado abonar la cantidad en efectivo, pero en 2026.
Esta fecha se debe a que dentro de cinco años será cuando Air Europa deberá haber devuelto el préstamo de 475 millones otorgado el pasado mes de noviembre por la SEPI, que juega un papel esencial en las negociaciones. Iberia tendrá que haber amortizado primero esta cantidad al Estado y después pagar a los Hidalgo, que cobrarán los citados 500 millones en 2026, más los intereses que se generen por la retención del dinero.
La operación está pendiente solo de que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) acepte renunciar al nombramiento de los dos consejeros que le corresponden por el préstamo concedido a la filial de Globalia por 475 millones para su rescate, así como al consejero delegado.
Iberia quiere tener absoluta libertad en la cabina de mando para gestionar la empresa resultante de la fusión, que inevitablemente irá acompañada de un plan de ajuste para obtener las sinergias estimadas por Morgan Stanley. Por ello, el fleco más importante para rubricar la adquisición es la posición de la SEPI, que desde que aprobó los dos préstamos a Air Europa ya ha designado los dos consejeros que la deben representar, pero no se ha puesto de acuerdo con los Hidalgo sobre el directivo que pilotará la compañía hasta que se obtengan las aprobaciones de competencia por parte de la Unión Europea.
Portal de América - Fuente: El Confidencial

