De hecho, era un episodio que podía protagonizar casi en cualquier momento puesto que toda la familia de Suzy son pilotos entrenados: su marido, el capitán Doug Garret, es piloto en American Airlines y su hijo Mark está acumulando horas de vuelo para terminar su formación.
La historia de una madre y su hija dirigiendo un vuelo comercial, por primera vez en la historia de la aviación, se contó por redes sociales y se ha vuelto viral.
En mayo de 2019, justo cuando Suzy Garrett cumplía 30 años de profesión publicó en un blog en la aerolínea sobre cómo había vivido su profesión, ella y su familia, durante estas tres décadas. Hoy en día, es una de las pilotos con más antigüedad de la compañía y tiene claro que lo que la ha llevado hasta ahí es el "amor" por su trabajo.
"Ninguno de nuestros hijos había pensado en convertirse en piloto, pero cuando empiezas a buscar otras carreras, sentado en una oficina, y luego ves lo felices que somos nosotros, se les abrieron los ojos", explicaba.
Su hija lo corrobora. Estuvo mirando al cielo la mayor parte de su vida y creció viendo el amor por los mandos de sus padres. "Tuve que viajar mucho mientras crecía. Estuve expuesta al mundo, que fue una gran inspiración, y experimentar el estilo de vida de mis padres fue maravilloso".
La capitana asegura que se quedó con esta compañía comercial por la flexibilidad de los horarios para poder compatibilizarlo con la crianza de sus hijos. "¿Qué mejor carrera hay en la que puedes ganar dinero y no tener mucho estrés llevándote el trabajo a casa? La programación es una de las principales razones por las que me quedé con SkyWest. Fue genial cuando los niños estaban creciendo".
Pero reconoce que los primeros pasos no fueron fáciles. "Al principio, solía esconderme. El clima ha cambiado y la reacción de los pasajeros también. Hoy siento que puedo ser un modelo a seguir para las jóvenes y mostrarles que es posible. Las puertas están abiertas y pueden ser cualquier cosa".
Donna sabe muy bien que su madre es una pionera en muchos sentidos: "Mi madre siendo piloto comercial, lo normalizó todo para mí. Estar expuesto al resto del mundo, donde las cosas aún no se habían puesto al día, me abrió los ojos. Ver el mundo cambiar es genial. Es genial ver que cada vez más mujeres ingresan en la industria de la aviación".
Portal de América - Fuente: El Español

