Aunque los hechos comenzaron a desencadenarse en la noche del domingo 25 de octubre, recién trascendieron a la prensa internacional este último fin de semana, cuando el Le Jacques Cartier pudo zarpar del puerto de Siracusa (Sicilia, Italia) tras algunos días de cuarentena.
Con un total de 72 pasajeros y 93 tripulantes a bordo, al menos 13 personas habían dado positivo en los test de Covid-19, confirmó la Compagnie du Ponant, propietaria de la nave.
La naviera francesa precisó que ninguno de los contagiados presenta síntomas críticos, con un 90% de asintomáticos y el resto, con síntomas leves. Sin embargo, algunas fuentes hablan de “17 casos sospechosos”.
Cuando Le Jacques Cartier arribó al puerto de Siracusa en las primeras horas del lunes 26, dos tripulantes ya habían sido diagnosticados, lo cual puso en acción los protocolos previstos y obligó a cancelar el resto del itinerario, que, habiendo comenzado en La Valeta (Malta), tenía llegada prevista a Atenas (Grecia).
De inmediato se testeó a todos a bordo, lo cual reveló nuevos casos, y los huéspedes “se aislaron inmediatamente en sus camarotes, bajo la supervisión sanitaria del médico de a bordo, sin ninguna intervención de las autoridades médicas italianas”, precisó Ponant en un comunicado.
“Veníamos de Malta y nos preparábamos para desembarcar en Siracusa, cuando se nos negó bajar a tierra sin ninguna explicación”, reveló un huésped al diario francés Le Monde.
“Al mediodía nos enteramos de que había dos casos de Covid entre los tripulantes –sigue el relato–. Después, por la noche y durante la cena, una pareja presentó los primeros síntomas y consultó al médico. Ahora, por orden de las autoridades italianas, estaremos varados aquí durante diez días”.
Sin embargo, la estadía del Le Jacques Cartier no sería tan larga. El viernes por la tarde, Italia lo autorizó a zarpar rumbo a Marsella (Francia), adonde arribó hoy, con autorización local para desembarcar a sus pasajeros.
La operación se estaría realizando al momento de publicar este informe “en estrecha colaboración con la Agence Régionale de Santé (ARS, autoridad sanitaria francesa), la prefectura y autoridades portuarias”, había anticipado Ponant.
La línea de cruceros de lujo francesa fue una de las primeras en volver a navegar en julio, apenas se alivianaron las restricciones en ese país.
Y lo hizo con una estrategia de “navegar con confianza”, en la cual lo que define como “una burbuja sanitaria hermética a prueba de Covid” es un factor clave, junto a un cuestionario sobre temas de salud que deben responder los huéspedes antes de embarcar, además de pruebas PCR obligatorias para todos los viajeros y tripulantes, entre otras medidas.
Portal de América - Fuente: Noticias de cruceros

