Desde el 1 de enero del año que viene, los viajeros que quieran comprar sin impuestos en Reino Unido deberán recibir sus compras en sus países de origen. New West End Company, que representa a los retailers de Oxford, Regent Street y Bond Street, calificó la decisión de “un martillazo” para el comercio británico, que se enfrenta ya al duro golpe del Covid-19 y el impacto del Brexit.
“Esto costará a Reino Unido miles de millones perdidos en turismo y seremos el único país en Europa que no ofrecerá compras tax free a visitantes internacionales”, añaden desde la organización.
El sector esperaba que el Gobierno decidiera mantener el programa de compras sin impuestos y lo extendiese a todos los países de la Unión Europea una vez se culmine la salida de Reino Unido del mercado común el año que viene.
Veto a los desahucios en el retail
En paralelo, el Ejecutivo de Boris Johnson también planea extender la prohibición de los desahucios a los inquilinos de locales comerciales. Se prevé que la medida se apruebe esta misma semana, según Financial Times.
La medida ha sido reclamada por retailers y operadores de restauración como Burger King o Itsu, que aseguraron que había “un riesgo crítico de que muchos restaurantes fueran obligados a dejar los locales a partir del 1 de octubre”.
En moda, operadores como New Look han acudido a los juzgados para exigir a sus propietarios condonaciones o rebajas en las deudas para evitar la quiebra.
Portal de América - fuente: Modaes.es

