Pese a que el juez Garrity explica en su fallo que los términos y condiciones del financiamiento DIP son justos, la propuesta fue desestimada al cuestionar el mecanismo de conversión de acciones relacionado con el Tramo C, que es la propuesta la alternativa de la familia Cueto y Qatar Airways. Esto, porque vulneraría los derechos de los acreedores y generaría una ventaja para los accionistas.
“El Tribunal determina que el precio y los términos del contrato de crédito revisado, incluido el financiamiento DIP del Tramo A y del del Tramo C, son completamente justos, y hay fundamentos bajo la sección 364 (c) del Código de Quiebras para autorizar a los deudores a celebrar el contrato de crédito DIP. Además, los prestamistas DIP tienen derecho a un dictamen de buena fe según la sección 364 (e) del Código de Quiebras. Sin embargo, el Tribunal determina que la elección de suscripción de capital modificada da lugar a un tratamiento inadecuado del plan sub rosa de los prestamistas del Tramo C y los accionistas de los deudores. Por esa razón el Tribunal no aprobará las mociones”, estipuló en el fallo.
¿Qué viene?
La empresa debe buscar financiamiento. Y dado que la visión del juez fue favorable para las condiciones del crédito -si considerar la conversión- en la firma estiman que para que el DIP sea aprobado, bastaría con presentar la propuesta, pero que retire el plan de convertibilidad.
Eso sí, tanto la familia Cueto como Qatar Airways deben estar disponibles para hacer el préstamo a la compañía, que tiene un interés de 27%. En la propuesta original, el premio ascendía a cerca de 34% si se convertía la deuda en acciones. Ahora analizan esa alternativa.
Para que ello ocurra, se necesitaría que los acreedores estén de acuerdo, algo que en la aerolínea creen que podría tener futuro, dado que no hay propuestas mejores sobre la mesa -la única, del fondo Jefferies, fue considerada inferior tras el análisis de sus fundamentos hecho por la compañía- y que sin DIP, Latam tendría que liquidarse, lo que sería sustancialmente peor para los acreedores.
Otra opción es esperar a que aparezcan otras alternativas, en cuyo caso tendrían que ser evaluadas para ser presentadas al juez Garrity. Jefferies, por ejemplo, podría mejorar su propuesta.
Lo que sí está descartado es apelar a la decisión del juez, pues aunque el plazo legal son 14 días, la tramitación del recurso tomaría varias semanas e incluso meses, retrasando todo el proceso. La urgencia por recursos que tiene Latam hace inviable esta alternativa.
Portal de América - Fuente: La Tercera

