Todos esos movimientos de pasajeros tienen un denominador común: son uruguayos y extranjeros residentes en el país, personas en tránsito (tripulaciones de aeronaves, de buques, choferes de transporte internacional de mercadería, diplomáticos acreditados ante el gobierno uruguayo o ante organismos internacionales con sede en el país, corredor humanitario (extranjeros que se beneficien del mismo, solicitantes de refugio y asilo, reunificación familiar con quienes ya residen en Uruguay), brasileños que demostrando su condición de fronterizos, ingresen por la frontera Uruguay-Brasil y permanezcan en la ciudad fronteriza, e ingresos transitorios con fines laborales, económicos, empresariales o judiciales gestionados ante la Dirección Nacional de Migración por el Ministerio competente correspondiente al área de actividad involucrada y fundado en razones de necesidad impostergable.
A partir de los dos casos llegados el 26 de junio en Buquebus (dos argentinos con residdencia en Uruguay), el gobierno ha implementado nuevas exigencias. Poe ello, el viajero que pretenda entrar a Uruguay, deberá hacerse en el país de origen un test de diagnóstico de COVID-19, con la técnica PCR, con menos de 72 horas previas a embarcar. Si el resultado es positivo, no se puede subir al barco o al avión. Y si es negativo, tendrá que reiterarse el hisopado al séptimo día de permanencia en el país, manteniendo cuarentena por ese tiempo. Las autoridades harán un seguimiento de cada personas arribada al país y para eso se coordinará con el Ministerio del Interior.
El concepto base sigue siendo el mismo, “el uso responsable de la libertad”, lo que significa que el cumplimiento de la cuarentena es, ante todo, una obligación del viajero.
El viajero, que por ahora no lo hace por turismo sino por alguna de las excepciones que permite la normativa, tiene que asumir el costo de los testeos. Y las empresas de transporte son las responsables de controlar que la documentación sea la correcta, así como verifican que un pasaporte no esté vencido.
En el caso del vuelo de Iberia que hoy trajo a pasajeros desde España, entre los que se encontraba el canciller designado Francisco Bustillo, los controles se hicieron en Uruguay porque el Decreto fue firmado muy próximo a la salida del vuelo. Los pasajeros debieron aguardar dentro del aeropuerto la confirmación del resultado.
El nuevo decreto fija el rehisopado al séptimo día por una cuestión científica. Una investigación liderada por Nandini Sethuraman, y que fuera publicada a comienzos de mayo por la American Medical Association, muestra que el pico de detección del SARS-CoV-2 mediante la técnica de PCR ocurre al séptimo día, casi en simultáneo con la aparición de los síntomas si los hubiere.
Un padre y su hijo que habían viajado desde Buenos Aires a Uruguay en barco del último viernes de junio, fueron directo a Maldonado para cumplir con la cuarentena de 14 días. A los días les avisaron que un vecino suyo, en Argentina, había dado positivo de COVID-19, por lo que tomaron la decisión de testearse. Ambos dieron positivo por lo que se procedió a hisopar a todos los pasajeros y tripulantes de dicho viaje, constatándose que el brote no pasó a mayores.
Los miles de pasajeros llegados desde el cierre de fronteras al país se comprometían a cumplir con la cuarentena para la cual no hay fiscalización porque sería imposible controlar a todos. Eso sí, una fuente del Ministerio de Salud Pública aclara que “el papelito que firman al entrar equivale a una declaración jurada y, por tanto, podría caber una sanción por incumplimiento”.
Ahora, en la reapertura de fronteras, se observan diferencias con otros países. República Dominicana no exige cuarentena ni restringe el ingreso, apenas hace un control médico. Islandia obliga a la firma de una declaración sanitaria, tiene limitaciones de ingreso, pide cuarentena y test. Los países de la Unión Europea han elaborado una lista corta de países de origen a los que no se les exige cuarentena ni control. Entre ellos está Uruguay. Eso significa que un uruguayo pueda viajar a Madrid, por ejemplo, y solo tiene que llenar un comprobante de libre de con dos días de anticipación a su llegada. Ese mismo formulario lleva un código QR de control. En el caso del Reino Unido, que ya no forma parte de la Unión Europea, los pasajeros están obligados al autoaislamiento por 14 días. En ese caso se firma un formulario de control que se presenta a la llegada al aeropuerto. China limita el ingreso de extranjeros a razones justificadas, los pasajeros que llegan son sometidos a una prueba de PCR y puestos en cuarentena en un lugar designado durante 14 días.
Al regreso a Uruguay, sin importar el origen, hay que hacerse un test antes de embarcar y otro a los siete días, guardando cuarentena esos días.
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