El Estado francés, que posee el 14% del accionariado de Air France, daría ayudas que se desglosan en 4.000 millones de euros en préstamos bancarios con la garantía del estado francés en el 90% del importe, a un año pero extendible a tres, y 3.000 millones de euros de crédito directo del accionista Estado francés a la compañía, a cuatro años, ampliables dos años más.
La nacionalización de Air France no está prevista, la decisión pasa por salvar a la compañía nacional y los 350.000 puestos de trabajo directa o indirectamente afectados, garantizando la independencia francesa, puesto que el Gobierno destacó el papel estratégico que tiene Air France para Francia.
Esas ayudas no significan "un cheque en blanco", sino que vendrán con "condiciones", como tener que presentar un plan de reducción de emisiones de CO2.
Mientras tanto, siguen las negociaciones con Holanda para adoptar una acuerdo similar, pero por un importe que se especula puede estar en los 4 mil millones de euros.
Estas medidas deberán contar con la aprobación de la Unión Europea.
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