Taxistas sufren reveses judiciales en Uruguay y Brasil en pleito contra Uber y otras
Miércoles, 05 Febrero 2020

Taxistas sufren reveses judiciales en Uruguay y Brasil en pleito contra Uber y otras

En Uruguay, un grupo de casi 100 taxistas habían presentado en el 2019 un recurso de inconstitucionalidad contra un decreto de la Intendencia de Montevideo que regulaba la actividad de las plataformas de transportes como Uber y Cabify.


El  recurso se basaba en el entendido que en ese decreto se estaba violando el principio de igualdad, y planteaban que al haber debido pagar por el derecho a funcionar como taxis el mismo funcionaba como un derecho adquirido.

Finalmente, la Suprema Corte de Justicia rechazó el recurso de inconstitucionalidad presentado. Con respecto al principio de igualdad, la Corte desestimó este punto porque se entiende que la regulación que hizo la comuna para estas aplicaciones debe ser diferente a la de los taxis, ya que se trata de empresas privadas que cumplen una función para el interés público. En definitiva, es una empresa privada que cumple con el transporte oneroso de personas, pero que no están a cargo del estado como sí lo están los taxis.

Respecto al derecho adquirido, la Suprema Corte entiende que la solicitud de los taxistas es una mera expectativa que tenían.

Paralelamente, un tribunal superior para el trabajo en el estado de San Pablo dictaminó que no había una relación laboral entre Uber y sus conductores. El juez falló en contra de reconocer un vínculo empleador-empleado, argumentando que los conductores de Uber podrían desconectarse en cualquier momento de la aplicación y tener un horario de trabajo flexible.

El fallo fue bien recibido por Uber, que dijo en un comunicado que respaldaba docenas de decisiones anteriores en tribunales brasileños que establecían que sus conductores no eran empleados. Uber había argumentado que su plataforma es un intermediario digital, no un empleador, y que los conductores aceptan esa condición cuando se registran.

Brasil es el segundo mercado más grande para Uber después de los EE. UU., y San Pablo es su principal ciudad por número de atracciones, por delante de una metrópoli como Nueva York. La plataforma está asociada con más de 600.000 conductores en más de 100 ciudades de Brasil, y atiende a más de 22 millones de personas a través de la aplicación.

El juez, Breno Medeiros, basó su fallo en que la amplia flexibilidad de los conductores en términos de decidir a dónde quieren conducir y la cantidad de clientes que atienden cada día era "incompatible" con una relación empleador-empleado. Además, el salario neto de los conductores de cada viaje, que es entre el 75% y el 80% de la tarifa total, fue suficiente para caracterizar la relación con Uber como una asociación.

Portal de América

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