Contrariamente a lo que ocurre generalmente ante situaciones similares en donde por lo general se demora la partida, el vuelo 2346 que salía de Aeroparque fue cancelado con mucha celeridad, provocando a su vez que ocurriera lo mismo con el 2347 y de esa manera los pasajeros debieron buscar la forma de llegar al Aeropuerto de Carrasco para intentar volar desde allí.
La información que circuló de inmediato acerca del atípico hecho daba cuenta que el bovino había ingresado a la pista de aterrizaje.
Estamos en condiciones de informar que esa versión no es correcta, se nos ha confirmado que el animal nunca llegó a la pista.
Este inusual episodio seguramente va a quedar ingresado al libro de los récords insólitos de nuestro país y evidentemente indica que más temprano que tarde habrá que tomar decisiones relevantes en cuanto a la seguridad del área operativa aeroportuaria.
Si bien la vaca no habría ingresado a la pista, no hay dudas que sí lo hizo al aeropuerto.
Será cuestión entonces de reforzar el cerco perimetral o alejar a los vacunos del lugar.
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