El cambio climático amenaza el Patrimonio Mundial
Domingo, 05 Junio 2016

Parque Nacional de Rapa Nui y la isla de Pascua, Chile. Parque Nacional de Rapa Nui y la isla de Pascua, Chile.

Un nuevo informe de la UNESCO pone de manifiesto cómo el cambio climático puede hacer peligrar algunos de los sitios más emblemáticos del planeta. Pero en muchos casos, la acción del hombre es tan o más perjudicial que este fenómeno. Por ello presentamos esta nota de National Geographic, junto con los sitios en sudamérica incluidos en el informe mencionado.

 

La Convención para la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural celebrada en 1972 surge tras la necesidad de identificar algunos de los bienes inestimables e irremplazables de las naciones. De este modo nace la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO; un legado de monumentos y lugares de una gran riqueza natural y cultural que pertenece a toda la humanidad.

 

Los sitios inscritos en esta lista cumplen una función de símbolos que reflejan la toma de conciencia de los Estados y los pueblos sobre la relevancia que esos lugares tienen para la humanidad y su importancia para las generaciones futuras.

 

Actualmente, la Lista de Patrimonio Mundial está formada por 936 localizaciones, de las cuales, 725 son bienes culturales, 183 bienes naturales y 28 bienes mixtos. La desaparición de cualquiera de dichos bienes representaría una perdida invaluable para toda la humanidad.

 

Una amenaza cada vez más inminente

 

El cambio climático se está convirtiendo en una de las amenazas más significativas para algunos de los lugares que albergan el Patrimonio Mundial. Así lo afirma el informe titulado “Patrimonio Mundial y Turismo en un Clima Cambiante” publicado recientemente por la UNESCO y elaborado conjuntamente junto al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Unión de Científicos Comprometidos (USC).

 

Este nuevo informe contempla 31 lugares de interés cultural y natural inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial que, repartidos por 29 países, se encuentran en la actualidad en una situación de vulnerabilidad ante los fenómenos que se derivan del cambio climático: el aumento de las temperaturas, el retroceso de los glaciares, la subida del nivel del mar, los fenómenos meteorológicos extremos, las sequías o el mayor riesgo de incendios. Entre sus páginas se proporciona una visión general de su situación de riesgo así como de las posibles implicaciones que podría acarrear su pérdida para el turismo.

 

En este sentido, Mechtild Rössler, directora del Centro del Patrimonio Mundial de la UNESCO declara que: “resulta indispensable entender, vigilar y abordar mejor en todo el mundo la amenaza del cambio climático sobre los sitios del Patrimonio Mundial. Tal y como destacan las conclusiones del informe, alcanzar el objetivo que marca el Acuerdo de París de limitar el aumento global de la temperatura a un nivel inferior a los 2 ºC es de vital importancia para la protección de nuestro patrimonio natural y cultural, asi como para la conservación y disfrute de las generaciones actuales y futuras”, añade.

 

Adam Markham, autor principal del informe y subdirector del Programa de Clima y Energía de la UCS declara que “el cambio climático está afectando a sitios del Patrimonio Mundial en todo el mundo”, y cita algunos ejemplos paradigmáticos: “algunas estatuas de la isla de Pascua están en riesgo de perderse en el mar debido a la erosión costera. En muchos de los arrecifes de coral más importantes del mundo, incluyendo los de las islas de Nueva Caledonia, en el Pacífico Occidental, se observa este año un blanqueamiento de los corales sin precedentes relacionada con el cambio climático. El aumento de las temperaturas podría llegar incluso a causar que algunos sitios del Patrimonio Mundial pierdan su condición”.

 

Turismo y cambio climático

 

El turismo es uno de los mayores sectores económicos y de mayor crecimiento en el mundo del que depende cerca de un 9% del PIB mundial así como 1 de cada 11 puestos de trabajo.

 

Este sector puede desempeñar un papel positivo para ayudar a asegurar el futuro del Patrimonio Mundial en un clima cambiante. De este modo, el turismo responsable es concebido como un motor para el desarrollo sostenible y para la conservación del patrimonio natural y cultural.  Sin embargo, mal planificado puede acabar siendo social, económica y culturalmente perjudicial hasta el punto de provocar la degradación de ecosistemas, paisajes, monumentos y comunidades.

 

En el informe también se analiza la estrecha relación entre Patrimonio Mundial y el turismo, y cómo el cambio climático puede exacerbar los problemas causados por el desarrollo mal planificado, el acceso no controlado o mal administrado de visitantes, así como otras amenazas y tensiones relativas a los recursos.

 

En este sentido, el turístico es un sector muy vulnerable al cambio climático. El incremento de los fenómenos meteorológicos extremos, la creciente exposición a algunas enfermedades transmitidas por vectores dependientes del clima  o la escasez de agua son solo algunos de los aspectos en los que puede verse afectado. La pérdida de especies y la degradación del hábitat natural también incidirán negativamente. El turismo costero es el componente más importante del sector a nivel mundial, y podrá verse muy perjudicado por el aumento del nivel del mar, las inundaciones, la erosión de las playas y las mareas de tempestad.

 

Basándose en una serie de casos de estudio de los lugares del Patrimonio Mundial en todo el mundo, muchos de ellos destinos turísticos emblemáticos, el informe muestra cómo el clima ha influido en los cambios que se ya se aprecian en la actualidad, y que podrían en un futuro poner en peligro su valor universal excepcional, así como la integridad y autenticidad de estos lugares y las economías de las comunidades que dependen del turismo en ellos.

 

En sudamérica hay por lo menos seis sitios naturales que están en riesgo por los efectos del cambio climático y del hombre, los cuales son:

 

1) Cartagena, Colombia. América Central y el Caribe son una de las zonas más sensible al cambio climático, y ha registrado un gran aumento de tormentas, sequías e inundaciones en los últimos 30 años. Estas afectan más a los barrios pobres costeros. Se están desarrollando varias estrategias para prevenir el  impacto del cambio climático en los edificios históricos y monumentos.

 

2) Coro y su puerto, Venezuela. Como se indicó en el caso anterior, también está ubicada en la zona del Caribe, identificada como una de las zonas más sensible al cambio climático.

 

3) Islas Galápagos, Ecuador. Archipiélago formado por 19 islas situadas en el Pacífico, a unos 1.000 kilómetros de las costas sudamericanas. Son de origen volcánico y su reserva marina circundante, según la Unesco, son un museo y un laboratorio vivientes de la evolución. Sus principales amenazas en las últimas décadas han sido el turismo y el aumento demográfico, la introducción de especies exóticas e invasoras y la pesca ilegal.

 

4) Isla de Pascua, Chile. El parque Nacional Rapa Nui se ve afectado por el cambio climático debido a la falta de agua por disminución de lluvias, el creciente nivel del mar, el aumento de las inundaciones y la erosión de la costa en donde se encuentran las atracciones arqueológicas.

 

5) Parque Nacional Huascarán, Perú. En sus quebradas, lagos glaciares y exuberante vegetación, vive una gran variedad de animales como los osos  y el cóndor andino. Esto genera preocupación sobre la disponibilidad de agua para la población de la zona. A esto hay que sumarle el derretimiento de los glaciares que exponen rocas ricas en metales tóxicos como el plomo y el arsénico, los que terminan en los ríos y afectan la calidad del agua y del suelo.

 

6) Reserva de Mata Atlántica del Sureste del Brasil. Sus problemas son la explotación de la tierra, el desarrollo urbano, y la tala de árboles de forma ilegal que afectan a todo su ecosistema.

 

Portal de América

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