Accidente en Carmelo ocurrió por falla humana
Domingo, 16 Noviembre 2014
Propiedad del empresario argentino Federico Bonomi, murieron cinco.
Foto: Daniel Rojas
El accidente aéreo en el que murieron cinco personas en el Río de la Plata ocurrió por un error humano, según fuentes de la investigación. Se descartaron fallas técnicas y no se comprobó vínculo del piloto ni la aeronave con el gobierno argentino.
por Viviana Ruggiero - El País Digital
El avión perteneciente al dueño de Kosiuko, Federico Bonomi, tuvo un impacto controlado contra las aguas del Río de la Plata, no tuvo una falla mecánica, no le faltó combustible y las condiciones climáticas, aunque no eran buenas, no fueron determinantes. El accidente ocurrió el 27 de mayo en aguas del Río de la Plata, a pocos kilómetros de Carmelo, Colonia. Murieron cinco personas y cuatro resultaron heridas.
Estas son las principales conclusiones a las que llegó la Comisión Investigadora de Accidentes e Incidentes de Aviación, dependiente del Ministerio de Defensa, y que son parte del informe final del siniestro, que se presentará antes de fin de año.
"Cuando el avión cayó al agua los motores estaban encendidos, entró con potencia, no hubo una falla técnica", aseguró a El País una fuente vinculada a la investigación. Además de los técnicos uruguayos, también descartó esta hipótesis un técnico canadiense, de la fábrica del Beech Super King Air B200, que viajó a Uruguay especialmente para revisar la aeronave. "Un avión puede accidentarse por causas técnicas, que están descartadas, por la situación ambiental que no incidió, o un error humano. Volar es una interacción entre hombre y maquina, si la maquina anduvo bien, falló el hombre", aseguró la fuente.
El piloto, Leandro Larriera, trabajaba desde hacía 14 años para el empresario argentino y en temporada alta viajaba a Carmelo una o dos veces por día; durante el resto del año lo hacía, en promedio, dos veces a la semana. Pertenecía a una familia de pilotos y en el ambiente era muy respetado.
El avión de matricula argentina, según el informe, tuvo un vuelo controlado contra el terreno (CFIT por sus siglas en inglés), lo que significa que no cayó sino que el piloto lo controló hasta que impactara contra el agua.
El vuelo controlado contra el terreno figura entre las tres causas con mayores accidentes aéreos mortales en la región y puede ser sufrido por profesionales entrenados y experimentados. La fatiga, la pérdida de conciencia situacional o la desorientación son claves en este tipo de accidentes. La Comisión Investigadora lo asocia, en este caso, a una pérdida de consciencia situacional, lo que puede provocar una falla en la toma de decisión.
En la investigación se logró aclarar también que si bien algunos pasajeros no llevaban puesto el cinturón de seguridad, esto no influyó directamente en los decesos de los cinco pasajeros, ya que alguno de ellos sí lo llevaba.
Judicial.
El accidente en el que perdieron la vida los ejecutivos de Renault Argentina, Gustavo Fosco y Fernando Sánchez; el gerente de TTS Viajes, Fernando Lonigro; el relacionista público Facundo Alecha y Larriera también es investigado por la Justicia uruguaya.
La jueza penal de Carmelo, María Alexandra Facal, está a la espera del informe de la Comisión Investigadora sobre las causas del accidente así como de exhortos remitidos a la Justicia argentina en los que requiere información sobre los sobrevivientes y documentación relativa al estado de la aeronave.
Días después del accidente, medios argentinos publicaron que el piloto tenía que declarar como testigo en el caso Ciccone (escándalo político en Argentina que involucra al vicepresidente Amado Boudou y la imprenta Ciccone Calcográfica) y que estaba preocupado por un viaje relámpago que había hecho a Carmelo trasladando al vicepresidente argentino.
Según dijeron fuentes del caso a El País, estas hipótesis fueron descartadas por la Justicia uruguaya. Ni el interrogatorio a Bonomi ni el realizado a Estela Kern, la madre del piloto, arrojaron pistas en este sentido. De hecho, Bonomi descartó en su declaración que Boudou haya viajado en su avión.
Justicia citará como indagados a los dos dueños de Air Class
La jueza Beatriz Larrieu, que deberá decidir sobre el pedido de procesamiento con prisión del fiscal Ariel Cancela para los dos propietarios de la aerolínea Air Class, citará en los próximos días a los empresarios, que hasta ahora declararon como testigos y deben hacerlo como indagados.
Cancela pidió su procesamiento porque entendió que los empresarios tienen responsabilidad en el mal estado de los aviones, lo que habría derivado en la muerte de los pilotos Walter Rigo y Martín Riva, cuando el avión que piloteaban se precipitó a las aguas del Río de la Plata el 6 de junio de 2012.
El abogado de la empresa, Florencio Macedo, dijo a El País que el fiscal pidió un procesamiento "sin precedentes en Uruguay" y que no presentarán ningún documento más porque ya está todo en el expediente.
"El propio fiscal del caso eximió de responsabilidad a la empresa y sus jerarcas del accidente que costó dos vidas, pero pide un procesamiento por un delito sin precedentes en el Uruguay, y contra informes jurídicos de expertos, que fueron agregados al expediente, que entienden que el delito referido hace referencia a atentados cometidos dentro de la aeronave y en aeropuertos, lo cual no encuadra en lo que se está juzgando", afirmó.
El delito al que recurrió el fiscal Cancela está comprendido en el artículo 200, inciso 1°, del Código Aeronáutico y prevé que sea castigado con penas que oscilan entre tres y 12 años de penitenciaría.
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