Estuvimos alojados en este hotel y seguramente el recuerdo de nuestra estadía quedará grabado en nuestra memoria por mucho tiempo.
Luego de tantos años en la profesión, estamos acostumbrados a percibir, al ingresar nomás a un lugar, el grado de interés o compromiso que se tiene con un medio especializado. Aunque cueste creerlo, en la mayoría de los casos, si bien el periodista de turismo es recibido con cierta cortesía, de alguna manera, de forma tácita se le impone un límite invisible que no le deja disfrutar del lugar como si fuese un pasajero común, lo cual sería lo ideal para poder luego opinar con propiedad acerca de ese lugar.
Lleganos en el coche alquilado y ya en la entrada del hotel percibimos buena onda. Se hicieron cargo del equipaje y un valet parking fue a estacionar el automóvil. Fuimos conducidos a hacer el check in y ya allí en la recepción, nos invitaron el primer trago.
Cuando esperábamos nuestro turno, íbamos viendo que quienes nos antecedían en el trámite iban saliendo con la tradicional pulsera de los All Inclusive, en este caso, de color azul. Luego de terminado el ingreso, la funcionaria solicitó "dos pulseras blancas" e inmediatamente nosotros comenzamos a elucubrar cuales serían los servicios que no estaría incluidos al portar una pulsera supuestamente de "complimentary"...
Pues bien, la pulsera blanca en los Fiesta Americana es distintivo de los Very Important Passengers, los VIP´S. Buen comienzo.
De allí en más, a lo que veíamos era una excelente atención que se le brindaba al resto de los mortales allí alojados, en nuestro caso, había un plus.
La bandeja de frutas y la botella de espumante en la habitación, las "yapas" gastronómicas; el mimo hasta en la playa, debajo de los simpáticos quinchos hasta donde llegaba el mozo para acercarnos nuestras Margaritas (no precisamente las flores).
Pero todo ello tuvo un toque de profesionalismo especial cuando cumpliendo con una cita marcada con anterioridad, fuimos guiados a un tour por todo el hotel, en donde nos fueron agasajando con alguna copa, un dulce, un platillo y en determinado momento, al ingresar a una sala de proyecciones, nos sorprendieron con la imagen con la que empezamos a compartir el recorrido gráfico de este artículo.
Una cosa es decirlo y otra esto...
El confort por encima de todo
Si hay imágenes que valen más que mil palabras, seguramente ésta es una de ellas...
Y bueno...ya que estamos...
El Bar de Tapas, siempre abierto
Nunca viene mal un masaje, pero si es ahí...
¿Cerveza, Margarita, Piña Colada, Etiqueta Roja o Negra?
¿Andamos mal de la vista no?
En pleno relax, recordemos recomendar el lugar para convenciones
Un postre?, un helado?, un café?, pasemos por Los Naranjos
Luego de tanto desgaste, hay que ir al SPA, un lugar increíble
Esto es solamente una parte de lo que se ve, se vive y se disfruta en el Fiesta Americana Condesa Cancún. En este barrio de LATAM, en el Río de la Plata, este paraíso se reserva en Solvera, www.solvera.la
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