Circuito histórico en la Reina del Plata: 5 edificios emblemáticos de Buenos Aires
Viernes, 23 Marzo 2012

La Casa Rosada La Casa Rosada
AGENCIA TUR NOTICIAS - Distribuidos en importantes arterias porteñas como Avenida de Mayo, Paseo Colón y Avenida del Libertador, se trata de cinco construcciones históricas que se constituyeron como verdaderos símbolos de la Capital argentina. Concentran hoy actividades políticas, académicas y culturales; y se distinguen en el paisaje urbano por su belleza arquitectónica.




Pasear por las callecitas de Buenos Aires (Capital argentina) y descubrir a través de la arquitectura algunos de los acontecimientos más importantes de la historia y la cultura local, es una de las actividades preferidas del turismo extranjero. Los circuitos elegidos varían de acuerdo a los gustos y tiempos personales, en tanto, cada uno de ellos incluye una visita a los edificios más emblemáticos de la Reina del Plata.



Esta es una selección de cinco edificaciones que invitan a mirar la Ciudad desde una óptica diferente y entender la idiosincrasia local a través de fachadas, ventanas, escaleras y objetos decorativos que marcaron un antes y un después en el desarrollo urbanístico local. Un paseo exclusivo para todo recién llegado a Buenos Aires, al que se suman bares, milongas y tours de compras.



El balcón de Perón

Uno de los primeros edificios que se recomienda visitar en Buenos Aires es la Casa de Gobierno, también conocida como Casa Rosada, sede de la Presidencia de la Nación desde 1862. Se trata del mismo solar que fue asentamiento de las autoridades coloniales, el cual fuera refaccionado en varias oportunidades para convertirse en una de las construcciones más importantes del casco histórico, junto al Cabildo y la Catedral.



Ubicada frente a la mítica Plaza de Mayo, fue escenario de hechos trascendentales para el país como la Revolución de Mayo y la Declaración de la Independencia. Además, desde 1977 se vio marchar cada semana  frente a ella, un grupo de Madres que reclamaban por sus hijos desaparecidos durante la dictadura militar, hecho que convirtió el lugar en punto de concentración para toda manifestación social.



Años antes de su construcción final en 1884, el presidente Domingo Faustino Sarmiento decidió que sus paredes fueran rosadas, según algunas versiones por tratarse de un color de moda; y otras, como un símbolo de unión entre los dos partidos políticos históricamente enfrentados en el país: los unitarios que vestían de blanco y los federales que solían utilizar el rojo.



En el interior de la Casa Rosada, se destaca el Patio de las Palmeras, cuyo nombre proviene de dos retoños que ordenó plantar Sarmiento; y el balcón presidencial, que se inauguró con Julio Argentino Roca en 1901 y se popularizó durante los tres gobiernos del general Juan Domingo Perón, quien desde allí se dirigía a las masas que se acercaban a verlo.



Declarado Monumento Histórico Nacional, alberga también en su interior el Museo de la Casa de Gobierno (con acceso por la calle Yrigoyen), en el que se exhiben objetos que pertenecieron a diversos presidentes argentinos, entre bastones, escritorios, sillones y bandas. En el contrafrente se aprecian los restos de la antigua Aduana y el ingreso por calle Rivadavia es exclusivo para los mandatarios.



Las visitas guiadas por el Museo se realizan de lunes a viernes a las 11 y a las 16 horas, y los domingos a las 16.30. Además, en la puerta de Balcarce 50, los granaderos realizan la ceremonia tradicional de cambio de guardia cada dos horas entre las 7 y las 19.



Emblema de la modernidad

Apenas unas cuadras más adelante, la segunda visita conduce al viajero hasta la actual Casa de la Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en la cual se desarrollan exposiciones, conferencias, conciertos, espectáculos, clases de tango y visitas guiadas (los sábados y domingos a partir de las 13 horas).



Antigua sede del ex diario La Prensa, se trata de otro de los edificios más importantes de la City, erigido a finales del siglo XIX y constituido como uno de los emblemas de la modernidad sobre Avenida de Mayo al 500, con destacadas obras de arte, escudos y banderas.



La obra fue levantada sobre un terreno donado por José C. Paz, el fundador del matutino, y demandó dos años de trabajo, bajo las directivas de los arquitectos Gainza y Agote. Dos de sus atractivos son la Farola, que corona el edificio a unos 50 metros de altura, traída de Francia, en 1898; y, una sirena que, en 1900, anunció la muerte del rey de Italia Umberto I; y, en 1983, el regreso de la democracia.



Permiso especial

Sobre la misma Avenida de Mayo, e el número 1.300, aparece el tercer edificio más emblemático de Buenos Aires, calificado por su autor como “el primer rascacielo latino”. Se trata del Palacio Barolo, una pieza única que a principios del siglo XX rompió con todos los conceptos establecidos y abrió camino a nuevas estructuras.



Impregnado de prefiguraciones oníricas e inscripciones en latín que evocan a la Divina Comedia de Dante Alighieri, fue el primer edificio argentino construido en hormigón armado. Bajo la dirección del arquitecto Mario Platini, terminó de construirse en 1923 luego de obtener un permiso especial por superar casi cuatro veces la altura máxima permitida para los edificios de la zona.



Declarado también Monumento Histórico Nacional hace poco más de 15 años, actualmente, alberga oficinas, tiendas de ropa y hasta una sala de teatro. Con 22 pisos, fue el edificio más alto de la Ciudad hasta 1935 y uno de sus mayores atractivos es un faro giratorio de 300 mil bujías que lo hacen visible desde Uruguay. Hay visitas nocturnas miércoles y viernes a las 20, y jueves a las 20.30; y, visitas diurnas, de lunes y jueves de 16 a 19 horas.



Una sede social

En el barrio de San Telmo, otra de las visitas imperdibles es la actual sede de la Facultad de Ingeniería, perteneciente a la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA), donde originalmente fue proyectada la Fundación Eva Duarte de Perón –una de las mujeres más importantes de la política nacional- y luego de siete años fue cerrada tras un levantamiento militar que derrocó al entonces presidente Perón.



Este edificio, ubicado en Paseo Colón al 800, fue declarado Monumento Histórico Nacional en diciembre del año 2011, y se trata de una obra de estilo dórico que replica a la Facultad de Derecho y terminó de construirse en 1966, con una superficie cubierta de 46 mil metros cuadrados, cinco pisos y dos subsuelos que en total hoy albergan a más de 4 mil alumnos por turno.



Según los especialistas, es una construcción neoclásica que representa la concepción arquitectónica estatal de mediados del siglo XX. Si bien al momento de la Revolución Libertadora la obra estaba inconclusa, pocos meses después fue habilitada parcialmente, bajo la conducción del ingeniero Enrique Cáceres, a cargo de la Dirección de Arquitectura de la Secretaría de Obras Públicas.



Único en América

La última de las visitas que todo turista extranjero debe sumar a su itinerario porteño es el Museo Nacional de Arte Decorativo, situado en Avenida del Libertador al 1900, sobre una antigua residencia de estilo neoclásico francés que se construyó entre 1911 y 1917 a pedido de la familia Errázuriz Alvear.



El museo, creado en 1937, alberga hoy más de 4 mil objetos, entre esculturas romanas, creaciones artesanales de platería contemporánea, miniaturas europeas, esculturas y pinturas del siglo XVI al XX, muchas de las cuales pertenecieron a  los propietarios de la casa y otras donados con posterioridad, que lo convirtieron en el más importante de su tipo en América.



El edificio fue proyectado por el arquitecto francés René Sergent y declarado Monumento Histórico Artístico en 1997. Se construyó con materiales traídos de Europa, y es un claro ejemplo de la arquitectura ecléctica francesa que se desarrolló en Buenos Aires. Las visitas se realizan de martes a domingos de 14 a 19 horas, y los martes la entrada es gratuita.



Datos útiles

Los barrios porteños más visitados por el turismo son Abasto, Puerto Madero, San Telmo, Recoleta, Palermo, La Boca, y en el centro, los circuitos por Avenida de Mayo, Corrientes y 9 de Julio.

Para movilizarse dentro de la Ciudad existe un completo sistema de transporte: taxis y remises, seis líneas de metro, más de cien líneas de colectivos y trenes interurbanos.

Los alojamientos de primera categoría cuestan entre U$S 170 y 460; hay hoteles tres estrellas alrededor de los U$S 100, y alternativas más económicas con tarifas entre U$S 36 y 45.

Buenos Aires posee 175 salas de teatro, 189 cines y 3.500 restaurantes.







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