Los Molinos, paraíso de la navegación
Domingo, 26 Febrero 2012
La navegación a vela en el lago Los Molinos, en el corazón del Valle de Calamuchita, Córdoba, suma conceptos ecológicos y sustentables al turismo y la recreación. Entre los cordones montañosos de las Sierras Chicas (en su lado este), y las Sierras de los Comechingones (al oeste), el lago funciona como una de las reservas de agua más importantes de la provincia. Apenas a 60 kilómetros de la capital, entre Villa General Belgrano y Alta Gracia, la zona se convirtió en un paraíso para las actividades náuticas. Allí conviven veleros, optimist y tablas de windsurf que, según como sople el viento, se deslizan por las aguas cristalinas de este lago libre de contaminación y considerado uno de los espejos de agua más importantes del área.
Con la idea de cuidar el entorno natural, la Asociación Civil Grupo Náutico Los Molinos impulsó una serie de actividades para difundir la navegación a vela. Entre las opciones que suman valor y diferencian las propuestas deportivas del resto de la zona, ofrecen clases de iniciación para grandes y chicos. Además de aprender los conocimientos básicos de las embarcaciones y los secretos de un buen timonel, los alumnos / turistas incorporan conceptos sustentables, comprenden la importancia de cuidar el lago y se involucran con la naturaleza del lugar. El énfasis en la conservación del recurso es tan importante como las técnicas y maniobras que imparten los profesores.
“La bahía es ideal para este tipo de actividades por sus condiciones geográficas. Además, la playa del lago es muy accesible y facilita el aprendizaje. Pero sobre todo, el lago está limpio. Invita al chapuzón”, señala Sebastián Flores Hauer, uno de los profesores, con más de 30 años de experiencia en tablas y veleros de distintos tamaños.
Destino bien familiar
En el complejo Los Molinos Hotel & Resort, del Grupo Il Vento, las clases adquieren un formato familiar: arrancan los chicos en los dos optimist, la embarcación más segura para la enseñanza de chicos hasta 15 años, que entre juegos y paseos, adquieren las nociones básicas de la navegación.
“Se transmiten valores como el trabajo en equipo, la tolerancia, el cuidado del material y el respeto por el lago”, dice Flores Hauer.
Los adolescentes y adultos pueden optar por un Magic 21, una embarcación para entrenamiento, con capacidad para 6 personas, muy seguro y veloz, ideal para recorrer el paisaje del lago Los Molinos, donde la vegetación (abundan los espinillos, molles y algarrobos) se complementa con la oportunidad de avistar distintos tipos de aves, zorros, liebres, iguanas y perdices.
El marco es ideal para profundizar el contacto con la naturaleza, ya que la playa de la bahía está lejos de la ruta, apartada de las poblaciones y, por lo tanto, libre de ruidos. A lo largo y a lo ancho del espejo de agua –mide 12 kilómetros en su lado más largo, y 5 de ancho–, Los Molinos cuenta con una superficie de 2.451 hectáreas. Este pequeño paraíso fue un destino exclusivo para los pescadores de pejerrey hasta que hace unos ocho años los deportes náuticos empezaron a pisar fuerte.
De la escuela de navegación ya egresaron 75 timoneles de yate a vela y Patrones, que obtuvieron el brevet otorgado por Prefectura Naval Argentina.
Cerca de la capital cordobesa, pero bien lejos del movimiento urbano, el lago, su vegetación y la riqueza natural invitan al descanso, al deporte y a “pensar en verde”, un ejercicio que cada vez cobra más adeptos.
Portal de América - Fuente: www.clarin.com

