Los organizadores de Nuestra Aldea k-Sal Regionales y Owe garantizan una combinación exquisita por el maridaje que se produce entre los ahumados de la cordillera y la cerveza puramente patagónica, en el lugar justo para este tipo de cita.
En un amplio predio arbolado, que cuenta con una pequeña laguna artificial en la cual es común observar aves silvestres, el evento pretende generar un espacio de fuertes vínculos entre residentes y turistas. Con entrada libre para empezar, el visitante no solo beberá la esencia de lúpulo o la cebada en cada vaso chopp que se les ofrecerá, sino que además podrán degustar empanadas, comidas alemanas, el clásico choripán, helados y chocolates.
Para todos los gustos, las cervezas se presentan en colores oscuros, rojos, pálidas, más lupulizadas, de estación, de sabores fuertes, suaves, amargos, dulces y más espumantes, entre otras.
Portal de América - Fuente: Agencia Tur Noticias

