Póngase en el lugar de un rey
Domingo, 22 Enero 2012

Póngase en el lugar de un rey

Envuelto en historia y leyenda, este hotel de lujo en la maravillosa Sintra es el colmo del romanticismo. Brad Pitt y Johnny Depp, entre otros, hicieron aquí sus conquistas. Será el glamour regio de este palacio diocechesco...

por Marta González-Hontoria

Fue un palacio y lo sigue siendo, una singularidad que este hotel de lujo de la cadena Tivoli en Portugal, concretamente en la regia y misteriosa Sintra, lleva con mucha naturalidad. Cualquiera puede traspasar su puerta de entrada, avanzar por el camino de tierra pisada por carruajes y caballos y entrar sin llamar... Sólo faltaba. El Palácio de Seteais es Patrimonio Nacional en Portugal y, como tal, está abierto al público. Otra cosa es que uno quiera pasar la noche en una de sus habitaciones, desayunar en sus salones diocechescos, relajarse en esa elegante piscina rodeada de jardines primorosos... Para esto, por supuesto, hay que reservar habitación. Y merece la pena.

Este hotel fastuoso le sorprenderá por su delicadeza y su belleza. Su fachada es la de un solenme palacio neoclásico con aires triunfales e inmejorables vistas. Por dentro, las escaleras, las estancias y habitaciones transmiten una serenidad y una exclusividad difíciles de superar. Es el lugar perfecto para hacer una escapada romántica porque todo parece pensado para disfrutar entre dos.

Huéspedes ilustres

Además de todos los lujos y tecnologías que se esperan de un cinco estrellas, sus 30 habitaciones son todas únicas e impecables, con maderas nobles, murales pintados a mano, lámparas y relojes de época... La restauración llevada a cabo en 2009 devolvió el edificio a la actualidad recuperando todo el esplendor del siglo en el que nació. Por eso no extraña que huéspedes muy conocidos, como Johnny Depp, Brad Pitt o David Bowie se quedaran prendados de este lugar.

En el Palacio de Seteais confluyen además leyenda e historia. Fue construido en el siglo XVIII para un cónsul holandés. Sintra era -lo fue durante siglos-, el lugar ideal para relacionarse con la realeza y las clases apoderadas de Portugal que acudían aquí todos los veranos. Fue a mediados del siglo XX cuando pasó a manos del gobierno portugués y desde 1953 está adaptado a las exigencias de un gran hotel.

Las leyendas que envuelven al palacio y que el concierge le contará con sumo gusto se remontan siglos atrás en el tiempo. Dicen que el nombre de Seteais proviene de la historia de amor prohibida entre una princesa mora y un caballero de la Reconquista. Un romance sobre el que una hechicera impondría una maldición: la joven mora moriría tras suspirar siete veces, 'siete ayes', a los pies del palacio. Hoy en día, otra fábula asegura que si te colocas en el mirador, bajo el arco conmemorativo, el eco devuelve los lamentos hasta seis veces, y así los siete «¡ay!» que se pierden en la sierra de Sintra.

El hotel tiene una piscina exterior espléndida y unos jardines inmaculados de boj que harían las delicias de Eduardo Manostijeras. Además, el frescor de las hortensias y los limoneros se cuela por las ventanas por las mañanas y el sonido del piano inunda los salones por las noches. Se puede venir a Seteais también a cenar. Se puede venir a Seteais sólo a pasear. Pero para entregarse a todo lo que este palacio puede hacer por usted, hay que reservar una habitación al menos un fin de semana. Y sí, por si se lo está preguntando, también celebran bodas.

Portal de América - Fuente: www.ocholeguas.com

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