A esta travesía andina sobre rieles, se suma el recorrido por antiguos pueblos de montaña ajenos a toda modernidad. Conservadores de tradiciones y construcciones en barro, paja y piedras, producen el mejor “torrontés” del país y platos regionales, entre tamales, locros, humitas y empanadas.
Iruya es uno de estos poblados salteños, situado en el límite con la provincia de Jujuy y a poco más de dos horas de la Quebrada de Humahuaca. Un destino que se convirtió en los últimos años en un imán para los amantes del ecoturismo y los intercambios culturales. Considerada por muchos como una urbe de “ensueños”, se erige a casi 3 mil metros de altura.
Aventura y desafío étnico
Habitada por poco más de 5 mil pobladores, la ciudad de Iruya es cabecera del departamento homónimo, en el que también se encuentran las localidades de Rodeo Colorado, San Pedro, San Isidro, La Mesada, Colanzulí, Matancillas y Casa Grande. Un conjunto de urbes que mantiene sus calles adoquinadas o de tierra y al cual se accede mediante largas caminatas o montados en el lomo de una mula.
En estas tierras norteñas son un clásico las visitas a los pueblos indígenas que habitan la zona y mantienen intactas sus costumbres, vestimentas y formas de supervivencia, desde hace más de dos siglos. El itinerario es diario o también hay casas de familia que reciben al turista para hospedaje. En ambos casos, se aprende sobre cría de animales, artesanías y elaboración de platos regionales.
Como parte del paisaje, sorprenden en el departamento de Iruya las manadas de llamas, ovejas y cabras que se crían en esta región. Una zona del país a la que hace apenas once años llegó la luz eléctrica de red, las heladeras y las conexiones a Internet, que no lograron aún alterar los quehaceres diarios.
Sus orígenes
La fundación oficial del pueblo de Iruya fue en 1753. En tanto, existen documentos que fueron encontrados en una parroquia de Humahuaca (Jujuy), en los que se demuestra que sus orígenes se remontan al menos un siglo antes.
Los primeros asentamientos indígenas en Iruya fueron de la etnia Kolla. En la actualidad, el viajero observa numerosas ruinas de esta cultura, que se mantuvo prácticamente homogénea hasta el arribo de los españoles, y hoy mantienen el trueque de productos como principal sustento de vida.
Uno de los sitios más importantes desde el punto de vista arqueológico es el pucara de Titiconte, a unos 8 kilómetros de Iruya. Son construcciones semi subterráneas, a las que se accede por una dificultosa senda que exige la compañía de un guía nativo.
Una tradición
Uno de los puntos de concentración más habituales de los pobladores de Iruya es la Iglesia de San Roque y Nuestra Señora del Rosario, que data de 1753. Una construcción que sufrió varias modificaciones a lo largo de los años y le impidió conservar la decoración original.
Esta parroquia es sede cada primer fin de semana de octubre de una colorida celebración, en la que los lugareños homenajean a la Virgen del Rosario. Un festejo en el que se mezcla lo pagano y lo religioso. De gran atractivo para el turismo, se escuchan cantos y rezos, y se desarrollan bailes al ritmo de instrumentos autóctonos, entre quenas, cajas y sikus.
Paisajes y caminatas
En Iruya, algunas de las visitas a comunidades aborígenes se realiza mediante propuestas de aventura andina que llevan al viajero por paisajes naturales, en los que se avista la flora y fauna silvestre.
Una de las salidas de trecking conduce hasta Rodeo Colorado, dura cuatro días, se realiza durante todo el año y tiene una dificultad de media a exigente. El circuito atraviesa comunidades como Chiyayoc, Rodio de Valle Delgado y Las Trancas, donde los grupos se hospedan en casas de familia.
Otra de las travesías recomendadas es el trecking hasta San Juan por San Isidro. El tour se extiende por dos días y medio, en los que se visitan dos comunidades de Finca del Potrero para compartir con los lugareños comidas, costumbres y tareas.
San Isidro se sitúa a 2.900 metros de altura y dista dos horas en dirección norte de Iruya. El acceso se hace a pie o en vehículos 4x4, mediante un camino de herradura trazado sobre el lecho del río. En la urbe el viajero encuentra artesanos, que se especializan en tejidos e hilados.
Un poco más al norte, aparece San Juan a unos 3.090 metros de altura, luego de unas cuatro horas de caminata. Es imposible el acceso de vehículos, algunos viajeros contratan mulas.
Por último, para quienes gustan de una excursión diaria desde San Isidro se llega hasta el paraje Panti-pampa a unos 3.200 metros de altura. El circuito es ida y vuelta con un breve descanso en la cima, mientras se aprecian panorámicas y se espera el vuelo de algún cóndor.
Apartados salteños
En la ciudad Capital de Salta, distante 340 kilómetros del poblado de Iruya, el viajero encuentra el Primer Mercado Artesanal del país (San Martín 2555) que funciona en una antigua casona, todos los días de 9 a 21. Es imperdible un viaje en Teleférico, con una panorámica del Valle de Lerma. Y por las noches, nada mejor que una peña folcklórica, con degustación de empanadas y algún vino de etiqueta nacional.
Entre los escenarios más extravagantes de la provincia de Salta se encuentra el Parque Nacional Baritú, en el límite con Bolivia. Reservorio de selva de montaña más septentrional del país, en el que habitan especies en peligro de extinción como el yaguareté, el águila poma y el huemul del norte. El paseo se hace en el departamento de Orán y con guías especializados.
Datos útiles
- El Tren de las Nubes ofrece salidas miércoles, viernes y domingos desde U$S 140. Más información: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..
- Excursióna Cachi y Parque Nacional Los Cardones desde U$S 159.
- Tren de las Nubes por vía terrestre desde U$S 182.
- City tour en Salta Capital desde U$S 56.
En agenda
Para el 8 de enero la localidad salteña de Los Toldos prepara el Festival de Doma y Folklore, con ofrenda a la Pachamama, domas, concurso de copleros, comida regional y la mejor chicha. Y de similares características es el Festival de la Tradición Calchaquí, en Cachi, el 21 y 22 del mismo mes.
Cómo llegar
- El acceso a Iruya se realiza a través de la provincia de Jujuy, por RN 9 desde Humahuaca. El camino asciende hasta el paraje Abra del Cóndor y luego desciende 19 kilómetros a la vera del río Colanzulí.
- En Salta Capital opera el Aeropuerto Internacional Martín Miguel de Güemes con Aerolíneas Argentinas, AeroSur, Andes y LAN.
- Por vía terrestre, desde Buenos Aires el acceso a Salta son las RN 34 y 9.
- Desde Bolivia, los pasos fronterizos Yacuiba-Salvador Mazza o Bermejo-Aguas Blancas.
- Desde Chile, el Paso Internacional Sico, por San Pedro de Atacama y San Antonio de los Cobres; o, el paso fronterizo de Jama, a través de Jujuy.
- Desde Paraguay, la RN 81.
Dónde dormir
El alojamiento varía entre U$S 25 y 250. En Iruya, está la Hostería que lleva este mismo nombre, construida en la parte más alta del pueblo (www.hoteriadeiruya.com.ar).
Portal de América - Fuente: Agencia Tur Noticias

