El capitán de 52 años tenía 8.682 horas, de las cuales 824 horas fueron en los 737-700/800, dice la Autoridad de Aviación Civil de Camerún (CCAA) en su informe técnico final sobre el accidente en las afueras de Douala.
Los informes de progreso durante el entrenamiento del capitán describían un manejo satisfactorio de la aeronave, pero también una "tendencia dominante" hacia sus colegas, un "toque de arrogancia" y "disciplina de vuelo insuficiente".
Desde su capitanía en el 737, añade, los instructores de Kenya Airways habían mencionado "varias deficiencias recurrentes" en áreas tales como el respeto de los procedimientos normalizados de trabajo, gestión de recursos de tripulación y control de cabina, aunque las recomendaciones correctivas habían sido realizadas en cada caso.
El CCAA dice que la supervisión de Kenya Airways "no era lo suficientemente agresiva" con respecto a tratar con "pilotos con debilidades".
En contraste con la experiencia del capitán, el primer oficial, de 23 años, había acumulado 831horas con 170 horas en los 737-700/800.
Su formación demostraba de manera similar a una mayor necesidad de vigilar de cerca el vuelo y poner de manifiesto una desviación del piloto a mando.
El capitán tenía un carácter "autoritario y dominante", dice la CCAA, y él tomó una actitud "paternalista" hacia el primer oficial, que era "reservado" y "no firme".
Las evaluaciones del mortal vuelo del 737, KQ507 a Nairobi el 5 de mayo de 2007, pusieron de manifiesto que las deficiencias detectadas en la formación se presentaron durante la secuencia del accidente.
El capitán "difícilmente asoció" al primer oficial con la toma de decisiones, dice la CCAA, mientras que el primer oficial parecía "sometido por la fuerte personalidad de su capitán" y falló en hacer notar "errores claramente visibles e importantes de pilotaje", por el contrario “puso por completo su confianza con el capitán".
La dirección de Kenya Airways, añade, debería haber "tomado las medidas necesarias para evitar la vinculación de este tipo de equipos".
Los 114 pasajeros y tripulantes a bordo del KQ507, murieron después de que los pilotos no pudieron reconocer una inclinación lateral cada vez mayor después del despegue, lo que resultó que el 737 cayera en espiral.
fuente: David Kaminski Morrow/ Air Transport Intelligence - traducción: Portal de América

