LAN había comenzado a operar la ruta con una autorización de la ANAC para vuelos exploratorios que son por 180 días. Cumplido el plazo la empresa solicitó el respectivo permiso para transformarlos en regulares, sin recibir respuesta por parte de la ANAC. Como la situación tomaba temperatura política en plena campaña electoral, el secretario de Transporte,
Juan Pablo Schiavi, para calmar los ánimos, dijo que los vuelos serían autorizados en la medida en que LAN los hiciera con tripulantes argentinos y aviones matriculados en el país. Pero pasaron las elecciones y la autorización no llegó.
Una resolución de la Justicia Federal permitió que los vuelos continuaran temporariamente, pero la ANAC apeló y la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario, en tiempo record, revocó la medida cautelar. La decisión, en definitiva, esta ahora en manos de la ANAC. La empresa, con el respaldo de prácticamente toda la provincia y buena parte de los senadores nacionales, empujados por el Senador Rubén Giustiniani, siguió dando pelea.
Algunos funcionarios del gobierno suponen que con este y otros rechazos de dudoso federalismo, protegen a Aerolíneas, aunque mucho piensan que flaco favor se le hace a una empresa que no está en condiciones de lidiar en un negocio altamente competitivo. Para peor, Aerolíneas ya dijo que no puede cubrir esta ruta. Su oferta fue apenas poner un vuelo Rosario-Ezeiza.
Portal de América - Fuente: www.aviacionnews.com

