Una región que busca recuperar su turismo
Lunes, 18 Julio 2011
En idioma mapuche, Epecuén quiere decir "casi asado". Los aborígenes llamaron así al lago porque los días calurosos, al pisar las playas llenas de sal, se quemaban los pies. Dicen que fueron los mapuches los que descubrieron las propiedades terapéuticas del lago. Allí se bañaban para curar las heridas después de las batallas contra los blancos durante las campañas al desierto.
En abril de 1876, una expedición a cargo del coronel Nicolás Levalle y del ministro de Guerra y Marina, Adolfo Alsina, derrotó a los mapuches de esa zona. Luego llegaron los primeros inmigrantes desde Buenos Aires y el 21 de enero de 1877 fue fundado el nuevo pueblo, con el nombre del ministro. El distrito aún se llama así, aunque el 9 de septiembre de 1949 se dio el nombre mapuche de Carhué ("lugar verde") a la ciudad cabecera del partido.
En 1886, un químico italiano hizo el primer análisis de las aguas. El resultado fue que la salinidad era superior a la del mar en una proporción de diez a uno, por lo que recomendó la explotación del mineral para exportar a Europa, una empresa que se terminó de consolidar luego de la llegada del ferrocarril, en 1899.
Diez años después, una comitiva de científicos de la provincia concluyó que las aguas, como habían descubierto los mapuches, tenían propiedades terapéuticas. Empezaron a llegar los primeros turistas, en galeras o diligencias. Acampaban en la playa o se alojaban en la ciudad.
A principios de la década del 20, la empresa Minas Epecuén advirtió el potencial turístico y loteó las tierras donde ya empezaba a levantarse lo que sería la villa turística de Carhué.
Destino termal
Según el director de Turismo de Carhué, Flavio Pertecarini, cuando el 10 de noviembre de 1985 las aguas del lago vencieron el terraplén, en la villa vivían 1800 personas y otras 3000 llegaban en verano para trabajar: había 7000 plazas hoteleras.
Por entonces, agregó el funcionario, había unos 350 gramos de minerales y sales disueltos en cada litro de agua. "Con la inundación, bajó a menos de 50 y ahora está en 100. Más o menos. En las piletas de agua caliente, por la evaporación, las sales llegan a 200 gramos por litro", dijo Pertecarini.
Y agregó que su intención es volver a convertir a Carhué en un importante destino del turismo termal. Hoy, en el distrito viven 11.000 personas y hay 1000 plazas hoteleras, además de otros 2000 lugares en campings. Todavía falta mucho para igualar a la villa turística arrasada por las inundaciones, pero el funcionario local, de todas formas, se muestra animado: "Epecuén tuvo 70 años de desarrollo turístico, nosotros, apenas diez".
Portal de América - Fuente: www.lanacion.com.ar

