Una usina de turismo cultural
Miércoles, 06 Abril 2011

Una usina de turismo cultural

Fue en una salamanca donde el diablo vestido de gaucho le ofreció a Nazareno Cruz una inmensa recompensa material si renunciaba a su amor por Griselda. Imborrable escena de la obra magna de Leonardo Favio.

por Julio Sánchez

La salamanca es la entrada a la cueva del diablo, que aparece y desaparece en el monte de Santiago del Estero, y ésta es una de las leyendas que conforma el patrimonio intangible de la provincia. En los últimos meses, la ciudad capital tuvo un gran motivo para inflar el pecho de orgullo: un centro cultural único.

Sin la actividad febril de ciudades como Rosario o Córdoba, las autoridades provinciales no escatimaron recursos para levantar el Centro Cultural del Bicentenario (CCB) en la plaza central. Seguramente este complejo será el puntapié inicial de una actividad cultural sin precedentes en Santiago del Estero. En más de 10.000 metros cuadrados de superficie se conjugan tres museos: el Histórico Provincial Dr. Orestes Di Lullo, el de Ciencias Antropológicas y Naturales Emilio y Duncan Wagner, y el de Bellas Artes Ramón Gómez Cornet.

Todos ellos se reubicaron en lo que fue el edificio del Cabildo y luego Casa de Gobierno, construido en 1867. Un equipo de restauración integrado por un arquitecto, un historiador y un arqueólogo controló las obras, y el proceso de refuncionalización desde 1868 hasta 2010 se puede seguir en un libro editado para la ocasión.

El diseño museístico no deja de sorprender por su audacia y dinamismo, especialmente en los museos de historia y de antropología, en los que hay un recorrido pautado para que el espectador se quede con ganas de conocer más, pantallas táctiles para jugar aprendiendo y recreaciones del pasado que apuntan a revisar conceptos del siglo XIX. El CCB ha iniciado intercambios de actividades con otras instituciones, y para 2011 la Academia del Sur ha programado una intensa agenda de seminarios gratuitos (ver programación en www.academiadelsur.com ). Como suele suceder hoy con los museos del mundo, el CCB no es sólo un depósito de acervo sino también una usina de turismo cultural.

fuente: lanacion.com.ar

Escribir un comentario

Promovemos la comunicación responsable. No publicamos comentarios de usuarios anónimos ni aquellos que contengan términos soeces o descalificaciones a personas, empresas o servicios.