Gracias por traernos al puerto barcos y turistas
Martes, 05 Abril 2011

Gracias por traernos al puerto barcos y turistas

Un pequeño pero hermoso y estilizado crucero para viajes exclusivos de aventura estuvo en Montevideo durante unos 20 días haciendo reparaciones generales. Se trata del "Clelia II", de 88 metros de eslora, que al término de la temporada turística en la Antártida retorna hacia el Norte.

Al costado del dique Tsakos, el "Clelia" reparó máquinas y motores pero en especial renovó los interiores aptos para la temporada antártica. En realidad se sustituyó todo lo del frío y se preparó el barco para la temporada turística veraniega europea. Equipos técnicos del dique Tsakos realizaron trabajos de ajuste y alistamientos mecánicos.

El "Clelia II", antes de zarpar para el Norte, embarcó un medio centenar de viajeros que habían llegado a Montevideo por vía aérea para hacer el viaje hacia Europa. El "Clelia II" tiene capacidad para 100 pasajeros en confortables cabinas, y no es un navío común ni tampoco hace periplos rutinarios. Es un crucero para viajes que se acercan a la exploración y contacto científico y además es una nave "verde" apta para sus viajes a la Antártida, de donde venía ahora. En esta operación, el puerto de Montevideo vendió miles de horas de mano de obra uruguaya por concepto de servicios especializados con alto valor agregado.

ANÁLISIS Y COMENTARIOS

Al final de cada temporada turística, tras el arribo de 200 mil visitantes a Montevideo y Punta del Este, siempre se nos viene a la mente la misma reflexión, un sentimiento de agradecimiento a las grandes empresas turísticas internacionales y navieras por traernos a Uruguay esos miles de viajeros. Nosotros no habríamos podido hacerlo o hubiera sido un emprendimiento altamente costoso golpeando por años en los medios -prensa, radio, televisión, conferencias- en Estados Unidos, México, Brasil, y los crecientes mercados de Alemania, Inglaterra, España y Asia, mostrando cuanto tenemos de diferente y, sobre todo, lo que tenemos de natural en un marco de paz y calidad humana. Por suerte, ellos ponen sus hoteles flotantes y el propio barco, que son unidades que han costado, en algunos casos, cerca de 800 millones de dólares y una logística impresionante para optimizar cada viaje y satisfacer a miles de viajeros.

Lo dicho, agradezcamos a esas grandes cinco o seis empresas turísticas del mundo que nos ponen miles de turistas en nuestra ciudad, viajeros de poder adquisitivo y diversas nacionalidades. Solo tenemos que ir al puerto a buscarlos. Esto es un premio a nuestra calidad de país natural, nuestro perfil histórico y nuestra cultura y educación y debiera estimularnos a prepararnos cada vez mejor para recibir a estos viajeros especiales.

El otro punto que nos importa destacar es que quienes nos visitan son turistas de un día que al tomar contacto con nuestra realidad, vuelven -en un porcentaje valioso- a Punta del Este o a Montevideo como viajeros de hotel y esta es una segunda veta favorable del turismo de cruceros, nada despreciable. Nosotros fuimos testigos presenciales de un grupo de viajeros en cruceros que luego de visitar el Club de Golf, al año siguiente, 18 de ellos contrataron un avión para venir a jugar golf en esa cancha de privilegio, con hotel a una cuadra. E.C.

 

fuente: El País Digital

Escribir un comentario

Promovemos la comunicación responsable. No publicamos comentarios de usuarios anónimos ni aquellos que contengan términos soeces o descalificaciones a personas, empresas o servicios.