Adivinos que leen la mano, máquinas que dan masajes, orfebres y calígrafos en lengua árabe son sólo algunas de las nuevas estrategias de promoción de varios destinos considerados 'exóticos', y que se pueden ver estos días en la principal feria turística de Portugal.
La vigésimo tercera edición de la Bolsa de Turismo de Lisboa (BTL) agrupa en uno de sus cuatro pabellones la oferta de 43 destinos internacionales, entre los que se encuentran países tan pequeños y poco conocidos por el gran público como Macao (567.000 habitantes), Guinea-Bisseau (1,5 millones), Santo Tomé y Príncipe (176.000 habitantes) o Timor Leste (1,15 millones).
Especialmente exitosa ha sido la iniciativa de la ex colonia portuguesa de Macao, que ha llevado hasta Lisboa a un adivino que lee las líneas de la mano a quienes así lo desean para explicarles qué les depara su futuro, para lo que también cuenta con la ayuda de un traductor.
La idea generó en el primer día de apertura de la feria colas en torno al expositor macaense, algo inédito en una jornada de inauguración reservada para las empresas del sector y cerrada al público general.
Un portavoz del departamento de Turismo de Macao -país de solo 28 kilómetros cuadrados de extensión- explicó que el motivo de esta estrategia de promoción es dar a conocer en Portugal una de las costumbres más extendidas en su país precisamente en este mes de febrero, cuando todavía se celebra la llegada del nuevo año chino.
También registró una notable afluencia de público el expositor coreano -uno de los cuatro países que acudieron por primera vez en esta edición a la BTL- en el que una máquina del tamaño de una caja de zapatos permitía introducir las manos y recibir un relajante masaje en cuestión de minutos.
El uso de la vestimenta arquetípica del país por parte de quienes se encontraban de cara al público fue una constante en gran parte de los expositores, entre ellos el de Marruecos, Egipto o incluso el de Brasil, donde una mujer con la vestimenta típica de Salvador de Bahía -falda redonda, paños vistosos, brazaletes y turbante en la cabeza- no paró de fotografiarse con los visitantes.
En varios 'stands', eran calígrafos en lengua árabe y china los que ofrecían sus servicios -algunos cobrando por ello- para escribir el nombre propio del interesado.
A su vez, unos orfebres moldeaban una pieza de bronce a golpe de martillo en el espacio promocional de Marruecos, mientras en el expositor de Angola se vendían esculturas de diferentes tamaños de indudable estilo africano.
Tanto Angola como otras ex colonias portuguesas -la propia Macao, Santo Tomé y Príncipe, Cabo Verde, Timor Leste y Mozambique- no dejaron de pasar la oportunidad de vender sus paquetes turísticos en Lisboa, donde tienen su principal mercado.
Otro de los 'novatos' en la BTL fue Uzbekistán, al norte de Afganistán, que con un pequeño mostrador facilitó información sobre "el corazón de la Ruta de la Seda", así como el plov, el plato más famoso del país y elaborado con carne hervida y después frita; además de cebolla, zanahoria, arroz, pasas, garbanzos y comino.
La feria de turismo lisboeta reunió, además, a otro puñado de destinos exóticos como Botswana, Kenia, Tanzania, la ciudad de Taipei o la isla de Reunión.
fuente: eltiempo.com

