“El deseo de una categoría de personas por conocer la narco-cultura fue lo que dio un impulso al desarrollo de este tipo de turismo exótico”, dijo Desfassiaux.
Según el presidente del GMSI, el turismo tradicional experimentó una caída del 0,5% a consecuencia de la violencia y la inseguridad, mientras que aumenta el número de viajeros que gustan de la aventura y las emociones.
Añadió que este tipo de servicio, también conocido como “turismo negro” o “turismo morbo”, surgió en el país a finales de la década pasada, cuando extranjeros de una edad promedio de 35 años y con alta capacidad económica comenzaron a pedir recorridos por lugares donde hubo masacres o enfrentamientos entre los carteles del narcotráfico.
“Todo comenzó con jóvenes estadounidenses y europeos que querían diversión sin límites y visitaban la frontera norte y las playas mexicanas”, precisó Desfassiaux.
La población mexicana ha percibido lo beneficioso que puede ser para ellos ofrecer este tipo de turismo por lo que ya trazó varias rutas para visitar por 750 dólares las fronteras entre México y EEUU, donde existen campamentos de migrantes ilegales centroamericanos.
Los visitantes podrán ver también el “muro de hierro” que el gobierno estadounidenseconstruyó en la frontera con México y por un pago adicional podrán cruzar ilegalmente las fronteras del país vecino.
fuente: www.adnargentina.com

