Las mejores travesías de 2010
Martes, 28 Diciembre 2010

Las mejores travesías de 2010

De un viaje temático por los mejores antros blueseros de Chicago, esos que vieron nacer el rock & roll, a un recorrido por Colonia Roma, un oasis de onda y tranquilidad en la capital mexicana. De la sensualidad sensorial de Zanzíbar a la belleza salvaje del atolón de Rangiroa, estos son los diez mejores viajes internacionales que realizamos este año a través del globo.  



por Marcelo Ibáñez Campos

Viaje transoceánico. De Iquique a São Paulo. El Corredor Bioceánico es el sueño de una carretera que unirá a Santos en el Atlántico brasileño, con Iquique y Arica en el Pacífico. Sin embargo, esta ruta se puede recorrer hoy mismo. Sólo hay que tener paciencia para subir y bajar de micros, trenes y buses. Por la mezcla de paisajes, climas y personas: vale la pena el esfuerzo.

Lo que dijimos: "Entre Iquique y São Paulo, hay de 3.300 a 5.850 kilómetros de carreteras, dependiendo de los recortes de prensa que lea. La cifra da igual. Los he recorrido casi todos por tierra. Sólo por tierra. Los he recorrido en buses-cama relativamente cómodos, y en micros enloquecedoramente destartaladas, espantosamente ruidosas, cruzando ríos que podían colarse entre los asientos en cualquier momento. Los recorrí en un tren normal y en uno más curioso que parecía bus. En taxi. Los recorrí caminando. Casi todo el tiempo, los recorrí sin prisa, sin mapa, sin más pistas que éstas: salí un día de Iquique y, casi dos semanas después, esperaba llegar a São Paulo".

Cuándo ir: En primavera, para esquivar el invierno altiplánico.

Una experiencia: El viaje es en sí mismo, una experiencia. Pero de todos los parajes por los que pasa, quizás el más llamativo sea atravesar nubes a punta de buenos frenos, yendo desde Cochabamba (2.570 metros) a Santa Cruz (416).
La cuna del blues eléctrico, Chicago. Uno podría ir a Chicago para admirar su arquitectura y su imponente skyline frente al lago Michigan. Para caminar al anochecer por la lujosa Magnificent Mile o recorrer el Instituto de Arte de Chicago, uno de los museos más importantes del planeta. Pero también, uno puede venir a Chicago sólo por el blues. Para conocer el lugar donde las guitarras se enchufaron por primera vez, dando origen a una revolución cultural: el rock & roll.

Lo que dijimos: "En el escenario, Hinds toca con pasión. El lugar, lleno de mesas, es oscuro y huele a fritura. De las paredes cuelgan discos de vinilo, guitarras eléctricas (hay una autografiada por Jeff Beck, otra por B.B. King), fotos de músicos, recortes de prensa y, justo arriba de las mesas de pool, una pintura con cuatro rostros dibujados tal como los presidentes estadounidenses del monte Rushmore, pero esta vez en negro: son los "presidentes" del blues: Howlin' Wolf, Little Walter, Sonny Boy Williamson y, por cierto, Muddy Waters".

Cuándo ir: Del 10 al 12 de junio se realiza el Chicago Blues Festival, que recibe a medio millón de fanáticos. Un momento ideal para escuchar el origen del rock en tres acordes. Más información en www.chicagofestivals.net

Una experiencia: En el norte de la ciudad se encuentran los clubes de blues más turísticos, pero no por ello menos interesantes. Nuestro recomendado es el B.L.U.E.S (www.chicagobluesbar.com), un club tan pequeño que los músicos tocan al lado de las mesas. En la zona sur, donde viven los afroamericanos, un gran club es Lee's Unleaded Blues (www.leesunleadedblues.com), en 7401 S. South Chicago Ave.
Los sabores de VietnamHo Chi Minh CityEn un continente de merecida reputación gastronómica, la fresca y sencilla comida vietnamita ha ganado creciente y merecida fama. Por ello, la mejor manera de conocer la incesante Ho Chi Minh City, es perderse entre el picor humeante de sus platos.

Lo que dijimos: "Torres altas, autos lujosos, tiendas de departamento; en Dong Khoi, la ciudad se trasviste condescendiente a los gustos extranjeros. Más allá, el Palacio de la Independencia habla con orgullo de una derrota, de la caída de los invasores embebidos con el lujo y la opulencia hasta que las fuerzas revolucionarias entraron con sus tanques el 30 de abril de 1975. Paseando por la cocina del Palacio, imagino a los guerrilleros esa noche preparando la comida. Abriendo despensas y enormes refrigeradores para descubrir sabores desconocidos. Si con agua, hierbas y sobras los vietnamitas han desarrollado una cocina de lujo, esa noche, levantada a pulso, los cocineros ciertamente se dieron un banquete".

Cuándo ir: La primera semana de febrero, en medio de la temporada seca, se realiza la fiesta más importante para los vietnamitas: el Tet Festival, o año nuevo lunar.

Una experiencia: Los verdaderos restaurantes vietnamitas suelen ser cocinas pequeñas con pisitos plásticos sobre la vereda. Pruebe el nem nýong (una deliciosa variación de arrollado primavera, relleno con zanahoria, fideos de arroz, champiñones negros y un poco de carne de cangrejo) y el bún cho (tiras de cerdo a la parrilla para untar en un pocillo con aceite, azúcar, pimienta y sal) en el Bun Cha Ha Noi (calle Le Thanh Ton).
Por 40 euros al día, París. Recorrimos París con un pequeño presupuesto diario. Y hasta nos dimos ciertos lujos, como comer en el que hoy es considerado el mejor restaurante de Francia o ver obras de arte sin necesidad de sufrir filas eternas.

Lo que dijimos: "Hay varias maneras de ahorrar no sólo dinero en París. También tiempo. El arte, por dar un caso. Ya se sabe que los museos siempre tienen un día gratuito, pero esos días hay que competir con multitudes que atesoran el mismo dato. Se sabe menos que muchas iglesias de la ciudad guardan tesoros, que nadie visita. En Saint-Sulpice (metro Saint-Sulpice), por ejemplo, paso el rato que quiera sin que nadie se interponga entre dos enormes Delacroix ubicados en la Capilla de los Ángeles, y yo. También hay un Tintoreto en Saint-Francois-Xavier (metro Saint-Francois-Xavier), y hay varios datos así, pero están algo dispersos por la ciudad".

Cuándo ir: En los otoñales días nublados (septiembre a noviembre) se vive la postal más clásica y romántica de la ciudad.

Una experiencia: Le Chateaubriand (tel. 33-1/4357 4595) es el más famoso de los restaurantes de París hoy, así que ni se le ocurra llegar sin reserva. La cena cuesta 45 euros: cinco platos donde sólo puede escoger el postre.
El secreto del D.F.Colonia Roma. Mezclando cafés, galerías de arte y tiendas de diseño con ferreterías, imprentas y zapaterías, la Colonia Roma se ha convertido en el nuevo lugar de moda de Ciudad de México.  

Lo que dijimos: "Caminamos por Orizaba y Álvaro Obregón, los ejes principales de Colonia, mirando galerías de arte, librerías, anticuarios, restoranes coquetos, cafés de diseño y muchas motos Vespa. Entre medio de tanto estilo vi también almacenes de barrio sin pretensión alguna, taquerías de sillas y manteles plásticos, carritos de tortas de jamón. Carlos Juica, chileno que vive en Colonia, me dijo que esa mezcla era una de las cosas que más le gustaban, junto al precio de los arriendos, los parques, boliches y una tienda de vinilos. "Acá lo tengo todo", me dijo, "no hay necesidad de salir".

Cuándo ir: Julio. El mes en que ese monstruo interminable que es la capital mexicana se "vacía", debido a las vacaciones de verano.

Una experiencia: Comprar un vinilo de los músicos chilenos Gepe o Los Pituquitos en Vinilos Retroactivo (Japala 125; tel. 52-55/5564 2565) una tienda que produce sus propios discos de acetato.
Tómeselo con calmaZanzíbar"Este es el mejor sitio que he conocido en todo África", dijo el explorador David Livingstone sobre Zanzíbar, la isla donde empezó y terminó varios de sus viajes por el continente. Razón más que suficiente para desembarcar en esta isla.

Lo que dijimos: "En las tiendas venden desde animales tallados de madera hasta joyas, aros, anillos, curry, vainilla, azafrán. También souvenirs chinos: hawaianas plásticas y poleras de algodón barato con la cara del presidente Obama. Buganvillias fucsia intenso, ficus gigantes y flores violeta, coronan un paisaje de antología. La vegetación explota en medio de ruinas decadentes, mientras el guía muestra el Palacio Maruhhubi, que fue construido por el sultán Bragas para dar cabida a su harem personal: casi un centenar de concubinas".

Cuándo ir: Lo ideal es combinar Zanzíbar con una visita al Serengueti, en Tanzania para ver un espectáculo: la migración de casi dos millones de animales. Para enterarse de la fecha exacta visite www.expertafrica.com

Una experiencia: Comer en el Mtoni Resort, veinte minutos al norte de Stone Town. Una sorprendente mezcla ingredientes africanos con el modo de cocinar europeo.El paraíso es un atolónRangiroaEn el archipiélago de las Tuamotu, el atolón de Rangiroa acapara muchas de las mejores playas de los alrededores de Tahiti. Allí, los tiburones aún nadan tranquilos con los humanos, algunos nativos viven sólo de la pesca y todavía se respira el aire dulce de la Polinesia, a diferencia de otros lugares invadidos por el turismo como Bora Bora y Moorea. Razón más que suficiente para conocer a éste, el atolón más bello de todos.

Lo que dijimos: "Con unas 250 islas, islotes y bancos de arena, Rangiroa es el atolón más grande del archipiélago de las Tuamotu, y uno de los más grandes del mundo. 'Cielo grande' en lengua nativa, Rangiroa también es el mejor lugar para bucear en toda la Polinesia. Esto lo comprobé en Kiroria, un lugar que también es conocido como 'el acuario'. Con esnórquel y máscara, bastó con sumergir la cabeza bajo el agua para ver millones de peces pequeños de colores, una manta raya y una barracuda de casi dos metros de largo: lo que parece una proeza digna de Jacques Cousteau, la verdad, no tiene nada de extraordinario en estas aguas".

Cuándo ir: La mejor época para ir a las islas de Tahiti es durante abril a octubre, la temporada sin lluvias.  

Una experiencia: Sables Roses es uno de los sectores más remotos de Rangiroa. Se trata de tres porciones de arena, de no más de 100 metros cuadrados cada una, de formas irregulares y rodeadas de las aguas más puras del atolón. Un lugar donde se puede vivir la emocionante experiencia de nadar con tiburones black tie, que se caracterizan por ser pequeños y amigables.
En cuerpo y almaBaliPara encontrar el mundo interior de Bali, es necesario cruzar Ubud y acceder así a las costumbres de una pequeña isla hinduista, en medio del país musulmán más habitado del mundo.

Lo que dijimos: "Si hay algo que resulta inmune a la dualidad de Bali, eso son las ofrendas. Sin importar la hora que sea, ellas seguirán ahí, cubriendo las veredas. En la entrada de las tiendas y sobre los altares de piedra. Seguirán ahí cuando el sol muera y el arroz se ponga reseco, los pétalos mustios y el incienso no sea más que un colgajo de cenizas desintegrado por el viento".

Cuándo ir: En los festivales de julio y agosto -la temporada de vientos previa a la época lluviosa- Bali se viste de bellísimas y numerosas fiestas. Entre ellas destaca el Festival de Cometas de Padang, entre el 19 y 13 de julio cubre de cometas los cielos de la playa Sanur.

Una experiencia: En el museo ARMA, en Ubud, no sólo se pueden ver preciosas pinturas: si va un domingo por la mañana podrá ver un espectáculo encantador. El de niñas y niños pequeños aprendiendo las complejidades de las danzas balinesas.
Una ciudad, dos mundosEstambulEn Estambul, Occidente se encuentra con Asia, los velos con la última moda, y los minaretes con los crucifijos. Capital Europea de la Cultura 2010, hoy la ciudad está más activa que nunca.  

Lo que dijimos: "Sultanahmet, o el 'Viejo Estambul', es como una aldea dentro de la gran ciudad. Pese a los miles de turistas que la visitan y la gran cantidad de monumentos que alberga, la zona tiene un aire a isla, a fiesta, a relajo. La prisa se reemplaza por el placer de mirar y de andar, porque todo aquí está al alcance de una caminata"

Cuándo ir: Para vivir las fiestas locales lo mejor es ir en el Ramadán, el mes sagrado del Islam, donde la gente se priva de comer durante el día y arma comidas callejeras al atardecer. En 2011 será en agosto.

Una experiencia: Tomar desayuno mirando el mar es uno de los placeres de la ciudad. Asegúrese de que su hotel tenga terraza. Las mejores vistas se dan en el 'Viejo Estambul', donde hay gran cantidad de hoteles.Templo beatleLiverpoolPara cualquier fanático de la banda más famosa del mundo, peregrinar a Liverpool es una obligación. Estuvimos allí justo cuando se conmemoró el septuagésimo aniversario de John Lennon.  

Lo que dijimos: "Cada paso que uno da en Liverpool recuerda, de una u otra forma, al grupo que lideró la revolución cultural y social de los años 60. En las calles del centro, por ejemplo, no hay letrero que no indique hacia donde está The Cavern el 'club más famoso del mundo' donde comenzó la llamada Beatlemanía. No pasan más de diez minutos sin que uno se encuentre con el bus del Magical Mystery Tour, un transporte multicolor idéntico al de la película de los Beatles de 1967 y que hace el más clásico tur por la ciudad".

Cuándo ir: Los fanáticos acérrimos de los Fab Four deben ir la última semana de agosto, cuando se realiza el Beatle Festival (www.beatlesfestival.co.uk), que dura una semana.

Una experiencia: Conversar con Alan Williams, primer manager del grupo y conocido mundialmente como "el hombre que dejó ir a los Beatles". Dicen que suele aparecer en el pub Jacaranda a las dos de la mañana, y basta con invitarle una botella de vino para que se ponga a hablar. Si no lo encuentra, el viaje vale la pena: es uno de los bares favoritos de los locales, el mismo donde John Lennon y su amigo Stu Sutcliffe solían ir cuando estudiaban arte.


fuente: diario.elmercurio.com

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